OPINION

Onésimo González: auténtico, serio, capaz y sureño con orgullo

 

Hay dependencias del Estado que fueron sinónimo de vergüenza.

La OMSA es una. Durante años fue receptáculo de corrupción, mafias, robos y hasta sangre. El caso del profesor y comunicador Junior Ramírez lo resume todo: denunció robos en la OMSA en 2017 y apareció asesinado, amordazado, con un block de concreto atado al cuello en un arroyo de Hato Nuevo. Un crimen que desnudó el nivel de descomposición interna. Esa era la OMSA que heredamos.

Hoy, en medio de la anarquía, desorden y deterioro que se denuncia en el sector transporte, llega a dirigirla un hijo digno de la Región Sur: Onésimo González.

Onésimo González

San Juan de la Maguana lo vio nacer. La UASD lo formó como ingeniero y lo convirtió en profesor. El servicio público lo conoce desde joven, cuando se inició en el gobierno de Don Antonio Guzmán, 1978 —administración que todavía se cita como referencia de honestidad—. Nunca han cuestionado sus acciones. Expediente limpio, manos limpias.

Es técnico, planificador, ingeniero completo. No es un improvisado de decreto. Muy allegado al Dr. José Francisco Peña Gómez y al liderazgo histórico y democrático de RD, aprendió que el Estado se sirve, no se saquea. Por eso su vida ha estado siempre al lado de los mejores intereses de la patria.

Hoy le toca optimizar un servicio quebrado moral y operativamente. Y no es casual que los ataques aparezcan ahora. Cuando llega un hombre humilde, sencillo, con credenciales y calificaciones probadas, a poner orden donde hubo mafia, la claque se inquieta.

Archivos que hablan por él:

1. 1978: Entra al servicio público con Antonio Guzmán. Cero escándalos en 46 años.
2. Academia: Profesor UASD. Formó ingenieros, no cómplices.
3. Técnica: Planificador del transporte, no repartidor de rutas.
4. Lealtad democrática: Hombre de Peña Gómez. De la democracia, no del negocio.
5. Región Sur: Orgullo de San Juan, referencia para el país.

Cualquier información que salga o pretendan sacar contra este ciudadano brillante es fácil de desmontar: basta con ir a los archivos. Su hoja de vida es orgullo de los sureños, de su familia, de sus amigos y de quienes creemos que todavía se puede servir sin robar.

La OMSA fue tumba de Junior Ramírez. Que no pretendan convertirla en tumba moral de Onésimo González. El ladrón estaba adentro. Ahora llegó el ingeniero a cambiar los candados.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba