Cuba ahora: la agresión se cocina, es real

Multiplicar los esfuerzos de solidaridad es importante; sin embargo, no es suficiente. Algunos canales no oficiales, financiados por la poderosa maquinaria republicana, se refieren a la necesidad de dar una salida rápida a lo que califican como «la desgracia» en la patria de José Martí.
Cuba no es Venezuela. Y tras el respaldo brindado por los revolucionarios cubanos al presidente Nicolás Maduro, el rechazo de la administración Trump hacia el Gobierno de La Habana, según esta interpretación, se ha intensificado.
En Cuba ha circulado la versión de que, una vez concluido el Mundial de Fútbol, podría desatarse una fuerte ofensiva de Estados Unidos contra la isla.
Ciertamente, Cuba enfrenta escasez de alimentos, dificultades para el abastecimiento de petróleo y una profunda crisis en el sistema hospitalario. Desde la perspectiva del autor, esas dificultades tienen su origen en el embargo y las sanciones impuestas por Estados Unidos.
La posibilidad de una intervención contra la patria de Martí parece ganar espacio en algunos análisis, y determinados portales financiados desde Washington así lo han dejado entrever.
Aunque reclamar solidaridad no resolverá por sí solo las múltiples carencias que enfrenta Cuba, parecería que, para algunos sectores, el objetivo de una eventual intervención no sería aliviar el sufrimiento del pueblo cubano, sino provocar una escalada de confrontación con consecuencias humanas impredecibles.



