
Mensaje 4770
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Sé que tras estas revelaciones y descubrimientos podrían existir manipulaciones mal intencionadas, son estas las razones por las que tenemos que escudriñar, investigar, comparar, estudiar y sobre todo orar pidiendo discernimiento y sabiduría divina.
Como homenaje a la mujer, con motivo del mes de las madres, Víctor Martinez quiso a través de la Empresa de Dios 24/7 y la Fundación Vidas en Desarrollo, compartir con ustedes estas interesantísimas reflexiones, con informaciones tomadas de “Evangelios prohibidos”, “Historias de Énegon”, del libro “Lectura audiovisual de María Magdalena”.
La idea no ha sido criticar, censurar, ni juzgar las actitudes y comportamientos errados de una corriente religiosa que al igual que todas las demás han surgido entre luchas, debates y polémicas en defensa de sus intereses personales, lo que he querido es tocar las puertas de sus corazones para despertar las conciencias dormidas, para llevar luz al interior de sus almas, para aumentar su fe centrada en el mismo Dios, bajo la sombrilla de la verdad, la autenticidad, la transparencia.
La Biblia enseña que la verdad siempre sale a la luz, enfatizando que nada oculto permanecerá escondido, ya que Dios revela todo lo secreto. En Lucas 8:17 y Marcos 4:22 se nos asegura que la justicia divina saca a la luz la verdad, liberando a las personas de mentiras y engaños.
Muchos no se están dando cuenta que estamos viviendo una gran transformación espiritual sobre la tierra que va a estremecer a todos los seres humanos en los confines del planeta, si para que salgan las verdades a la luz, se terminen las manipulaciones, maldades, injusticias, mentiras, tiene que destruirse la mitad del mundo, pues habrá destrucciones, llegarán grandes terremotos, catástrofes naturales, guerras, caerán gobiernos, instituciones, potencias, mentes maquiavélicas, falsas creencias espirituales, pues ya es hora de poner un alto a la violencia, envidia, falta de perdón, mala fe de muchos, a la corrupción, a la maldad que sale del corazón del hombre, a quien tienes a tu lado que vive envidiándote, a la promiscuidad, a las mentes corruptas, y esto te lo comparto porque vengo viéndolo desde hace tiempo.
Es del conocimiento de todo el mundo que las profecías se están cumpliendo, que está llegando no el fin del mundo, pero sí el fin de la maldad y que nosotros tenemos que elegir ya, o pertenecemos al mundo del maligno, el príncipe de la mentira, del engaño y la falsedad, o somos parte de los hijos de Dios, de la verdad, la pureza, la santidad.
Esta gran mujer, María Magdalena murió, sea cual sea la verdad exacta de su muerte, porque representaba libertad espiritual, libertad del control institucional, libertad de la mediación obligatoria, libertad de vivir lo divino directamente, sin permisos, sin jerarquías, sin intermediarios y murió sabiendo que esa libertad no podía ser enterrada para siempre, que semillas de verdad sobrevivirían en los márgenes, que comunidades secretas preservarían el conocimiento, que llegaría un tiempo, este tiempo donde millones despertarían simultáneamente.
Ese tiempo es ahora y tú eres parte de ese despertar, no porque alguien te lo otorgue, sino porque es tu herencia divina, la misma herencia que María Magdalena defendió hasta su último aliento. La misma verdad por la que fue silenciada. La misma libertad que ninguna institución pudo matar completamente. Porque la verdad no vive en textos, vive en corazones. Y mientras exista un corazón que se niegue a arrodillarse ante mentiras, que busque experiencia directa de lo divino, que honre la voz interior por encima de doctrinas externas, María Magdalena vive no en reliquias disputadas, no en evangelios ocultos, vive en ti, en tu búsqueda, en tu sed, en tu negativa de aceptar versiones incompletas de lo sagrado.
Cuantas madres, mujeres, por el mundo entero que han creado ronchas en figuras masculinas al mostrar la superioridad con la que Dios las creó, la pureza, la sabiduría e intuición natural, la valentía y la resiliencia que las caracteriza, que son todos los días silenciadas, calladas, humilladas, a quienes se les coarta su libertad, hoy elevo mis oraciones por ellas y pido al Todopoderoso bendecir a todas las mujeres y madres del mundo.
Es nuestro libro: “Los misterios del alma femenina” un intento por dar a conocer y enaltecer los valores de la mujer, trata de adquirirlo.
Gracias por compartir con nosotros estas reflexiones, y gracias a por hacer posible que este mensaje llegue hasta todos ustedes. Bendícela, Señor.
Mucha salud y bendiciones para todas las madres.
Hasta la próxima.



