
Mensaje 4718
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Misión cumplida, ¿y ahora, que sigue?, he recibido algunas llamadas y escritos de valiosos amigos, no solo para felicitarme sino también para cuestionarme.
Un amigo muy querido, Arturo, me decía: “pero, ven acá, ¿y es loco que tú estás?, ven para tu país que aquí te queremos”, me decía mi hermana y amiga Matilde: “¿que tú haces tan lejos?, ven para tu país a bailar merengue”, una hermana querida, Julissa, me decía: “dime la verdad, ¿Cuál es la verdadera razón de tu estadía en Turquia?, y así muchos seres queridos me cuestionan, por ejemplo mi hermana Mayra, desde que me fui en el 2022, estaba segura de que mi regreso sería inmediato, esto lo hace el amor y los deseos de tenerme cerca. Cuando un nieto o sobrina me dice ¿Cuándo vuelves?, se me estremece el alma y se me achica el corazón.
Sí, la Biblia establece que el amor a Dios debe ser la prioridad absoluta, incluso por encima del amor a nuestros padres. Esto significa que nuestra lealtad y devoción a Él están por encima de cualquier otra relación humana.
Al final he comprendido a Mateo 10:37 “Si amas a tu padre o a tu madre más que a mí, no eres digno de ser mío; si amas a tu hijo o a tu hija más que a mí, no eres digno de ser mío. Si te niegas a tomar tu cruz y a seguirme, no eres digno de ser mío. Si te aferras a tu vida, la perderás; pero, si entregas tu vida por mí, la salvarás.”
Siempre he dicho que Dios, dentro de sus planes para conmigo, tenía programada mi llegada a estas tierras benditas donde nació el cristianismo, desde donde he podido no solo crecer y transformarme, sino recibir revelaciones e inspiraciones divinas y predicar Su Palabra para el mundo entero a través de mis Mensajes de Amor inspirados por el Espíritu Santo y de mis libros de espiritualidad escritos, y lo que es mejor aún, ha llamado a un grupo de colaboradores, nuestra Comunidad de Amor de nuestra Fundación Vidas en Desarrollo, a quienes les ha brindado la oportunidad de servirle y glorificarlo a través de nuestra misión, como siempre muchos le han dado la espalda, otros, los menos, serán los elegidos y de seguro Él les está devolviendo engrandecido en paz, amor, salud, prosperidad, para sus hijos, nietos, parejas, hogares, lo que han estado haciendo por esta misión.
¿Y ahora qué sigue? Seguiremos listos sirviendo al Señor con el apoyo de ustedes, con nuestro ministerio de oración cinco veces al día, con nuestros sagrados escritos, sembrando la semilla por doquiera, pisando suave, pero con precisión y repartiendo amor para que la paz llegue a los corazones de todos los que me escuchen, me lean, me vean, me imaginen en sus pensamientos, reciban mis sonrisas y mis palabras de aliento.
Todo esto hasta que Dios quiera.
Nunca olviden jamás, que Víctor Martinez es el hombre más feliz del mundo, y que nada, ni nadie, me separará del manantial de agua viva que trae a mi ser las fuerzas que me motivan cada día a servir, a servir y a servir, para glorificar a mi Dios.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Liriana Espinal.
Hasta la próxima.



