¿El expediente de corrupción sobre SENASA… se extravió en ruta a la Corte?

Por Augusto Álvarez
Tras ser consultado sobre el hallazgo de “uñas largas” en el SENASA y la posible implicación de altos funcionarios de esa institución, el presidente Luis Abinader respondió con su ya célebre frase: “tengo amigos, no cómplices”.
Sin embargo, a la distancia del estallido del escándalo, surge una pregunta inevitable: ¿la impunidad terminó devorándose a los responsables?
Los vientos huracanados que sacudieron al SENASA parecieron disiparse con rapidez, y aunque el mandatario insiste en que tiene “amigos, no cómplices”, la sociedad aún espera señales de que esa afirmación se traduzca en acciones concretas.
Conviene recordar aquí una conversación sostenida con un dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), quien confesó que no aspiraba a ocupar cargos públicos porque —según dijo— con la amistad del presidente le bastaba.
Ojalá esta mentalidad no se haya infiltrado en la administración, convirtiendo la cercanía con el poder en una especie de escudo que detenga, ralentice o distorsione la acción de la justicia.
Si algunos funcionarios deciden alargar las uñas en cuanto ascienden a posiciones de mando, el examen más simple para confirmar si “metieron la mano” es comparar lo que tenían antes de asumir con lo que poseen ahora. En pocas palabras: la matemática del enriquecimiento ilícito no miente.
Por eso, cabe hacer una pregunta directa, que muchos dominicanos se hacen en voz baja:
Señora Procuradora, ¿el caso SENASA está en investigación… o en parcheo?



