Sacuden la cúpula militar en Venezuela; cae Padrino y reacomodan el poder
Sale la vieja guardia y entra el hombre de inteligencia: Gustavo González López toma el control de la Defensa

CARACAS
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ejecutó un movimiento de alto impacto: sacó del tablero a Vladimir Padrino López como ministro de Defensa, poniendo fin a más de una década como figura clave del poder militar.
En su lugar, designó al general Gustavo González López, un hombre de línea dura, con fuerte perfil en inteligencia y seguridad interna.
Fin de una era… y comienzo de otra
Padrino López no era un ministro cualquiera. Era uno de los pilares del poder militar desde 2014, un actor clave en la estructura del Estado y en la llamada “unión cívico-militar”.
Su salida no es un simple cambio administrativo: es un reacomodo profundo dentro del mando.
Rodríguez lo despidió con palabras de reconocimiento, destacando su “lealtad” y asegurando que asumirá nuevas funciones.
Pero en lenguaje real: lo movieron del centro del tablero.
El nuevo hombre fuerte
El relevo no es menor. González López llega con un historial pesado:
- Exjefe de inteligencia
- Control de la seguridad presidencial
- Experiencia en contrainteligencia militar
En pocas palabras: no es un perfil político… es un operador de control.
Su designación refuerza una señal clara: el poder no se está suavizando… se está reorganizando.
El cambio ocurre en medio de una Venezuela que sigue reacomodándose tras la crisis de enero de 2026, cuando una operación internacional terminó con la captura de Nicolás Maduro y abrió una nueva etapa política en el país.
Desde entonces, el gobierno interino ha movido piezas clave, buscando:
- Reconfigurar el poder interno
- Reordenar la estructura militar
- Ajustar su posición frente al escenario internacional



