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Cómo convertir un sueño en realidad

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Mensaje 4729

 

  AYUDAME A SALVAR UNA VIDA  

 

 

Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?

REFLEXIONESCómo convertir un sueño en realidad es algo que a todos nos interesa, pues algún día en nuestras vidas hemos soñado con alcanzar un amor, una meta, un propósito, realizar un proyecto.

Sueño porque lo pensamos, lo consentimos en nuestra mente, nos hacemos la ilusión, y los más diestros en asuntos extrasensoriales saben que visualizarlos es el primer gran paso, claro, además de ponerlos en manos del Señor.

Hoy he querido testimoniar una de mis tantas experiencias en el alcance de mis sueños, pues soñé con una hermosa familia, soñé con tener mi propio colegio, soñé con poder hablar en público, soñé con ser líder, soñé con no ser el tarado fracasado que el colegio pronóstico cuando era adolescente, soñé con estar cerca de Mi Señor y poderme comunicar con efectividad con él, en fin, son innumerables mis sueños alcanzados.

Pero esta vez les contaré como después de estar 60 años pidiendo a Dios que me diera el don de la escritura, con insistencia, perseverancia, paciencia y fe, así como me otorgó el de la palabra, pues era mi gran sueño escribir algún día un libro, al final se cumplió.

Dos grandes sabios del mundo espiritual me dieron las primeras señales de que esto sucedería, Monseñor Juan Félix Pepén, quien sembró en mi corazón la idea firme de que mis palabras no se podían quedar en el aire y mi gran mentora María Cristina Farías quien me insistía preguntándome siempre que, cuando era que empezaríamos a escribir, pero en verdad lo intentaba y me era imposible.

Descubro los planes de Dios para conmigo cuando pienso en cómo vine a parar a Turquía y vivir estos cuatro años inmerso en el silencio, con momentos profundos de soledad, conociendo más a fondo la historia del cristianismo, investigando otras religiones y creencias, viéndome obligado a estudiar, leer, investigar, escribir, con ese gran choque cultural al que me he tenido que adaptar, un idioma casi imposible de entender, desarrollando grandes destrezas para poderme comunicar con los demás y con un proceso de crecimiento y purificación espiritual a base de oraciones, sacrificios, estilo de vida tan diferente, teniendo que pasar de la abundancia a la humildad.

Todo comenzó con un sueño profundo en víspera de mi cumpleaños un 28 de julio cuando dormido profundamente, me despertó un susurro en el oído, con un mandato muy específico del Señor: “Escribe 7 libros de espiritualidad”.

Me asusté, me sentí confundido, tratando de discernir, con dudas de que esto podía ser posible, apliqué la psicología y me dije: “Eso es que mi subconsciente tiene esa frustración de no poder escribir mi libro y aflora con sueños, susurros y creencias” pero no quedé conforme y decidí darle mérito a la experiencia vivida, fue entonces cuando con obediencia y humildad, expresé: “Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad”

Después de mucha oración pidiendo ayuda, el Espíritu Santo se manifestó y me inspiró.

994 días trabajando duro, muy duro, investigando, leyendo, estudiando, 10 a 12 horas diarias, sentado, sin un sillón apropiado, sin escritorio, ni las comodidades de las cuales disfrutaba siempre en mis oficinas de Santo Domingo, para poder realizar mi sueño y obedecer al Señor, las sentaderas me dolían, las piernas se me adormecían, se me olvidaba la alimentación, había abandonado mis caminatas y mis pensamientos giraban en torno a ustedes, ¿Qué puedo llevarles que los acerque más al Señor?

Hoy he terminado esta primera etapa de llevar a ustedes la Palabra de Dios en otra de sus modalidades, he trabajado para esta Empresa de Dios 24/7 sin importar mi edad, mis achaques, las carencias, los sacrificios, muy seguro de que encontraré corazones que nos apoyarán para editar estas obras y glorificar a Dios.

Víctor Martinez salió con firmeza tras esta meta, venció todos los obstáculos, tuvo sus altas y bajas, pero Dios me sostuvo y la alcancé. Tú también puedes realizar tus sueños, pero con la ayuda de Dios.

Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana María Cristina Farías.

Hasta la próxima.

 

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