Flávio Bolsonaro aterriza en EE. UU. tras huir de Brasil en desafío a la Justicia

El derrotado frente a Lula cruza la frontera rumbo a territorio de Trump tras incumplir la orden de entregar sus pasaportes; Washington revisa el caso y crece el misterio sobre su salida
WASHINGTON/BRASILIA
Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal (PL-RJ) y candidato derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales del pasado domingo, ya se encuentra en Estados Unidos, adonde llegó este martes 27 de octubre acompañado de su esposa y sus dos hijas, según fuentes vinculadas al Gobierno estadounidense y a la familia Bolsonaro.
La llegada se produce apenas horas después de que el político incumpliera una orden del ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, que le exigía entregar sus pasaportes a la Policía Federal y le prohibía abandonar Brasil.
Y aquí es donde comienza el picante.
Salió cuando tenía prohibido salir
Moraes había establecido un plazo para que Flávio entregara sus documentos. El senador no cumplió y la Policía Federal procedió a cancelar sus pasaportes en el sistema, además de comunicar el incumplimiento al magistrado.
Sin embargo, existe una precisión jurídica importante: Flávio Bolsonaro no está formalmente considerado prófugo, porque hasta ahora no existe una orden de arresto en su contra. Lo que sí existe es una prohibición judicial de abandonar el territorio brasileño.
Es decir, salió del país —según las informaciones disponibles— cuando judicialmente tenía prohibido hacerlo.
Del avión al territorio de Trump
Durante buena parte del día hubo un verdadero corre-corre informativo sobre el paradero del senador.
Inicialmente, medios brasileños reportaron que Flávio habría salido hacia Estados Unidos y que posiblemente habría utilizado Argentina como punto de conexión. La Policía Federal llegó a investigar esa posibilidad.
Pero Argentina negó posteriormente tener registro oficial de entrada del senador a su territorio, por lo que la ruta exacta utilizada por Flávio todavía no está completamente esclarecida.
Lo que sí ganó fuerza durante la tarde fue la confirmación de su llegada a Estados Unidos.
Fuentes estadounidenses citadas por medios brasileños indicaron que el Gobierno de Donald Trump estaba al tanto del viaje. Reuters también reportó que un aliado cercano de Flávio y una fuente del Gobierno estadounidense confirmaron su llegada.
Washington comienza a mirar el caso
El asunto ya no se queda solamente en Brasil.
Según la información divulgada por medios brasileños, el Departamento de Estado estadounidense está revisando la situación de Flávio Bolsonaro, mientras crece la expectativa sobre cuál será la posición de Washington frente al incumplimiento de una orden judicial brasileña.
Hasta ahora, no existe confirmación oficial de que Flávio haya solicitado asilo político en Estados Unidos.
Tampoco está confirmado oficialmente que el secretario de Estado, Marco Rubio, haya organizado o coordinado su salida de Brasil.
Una versión difundida por el empresario mexicano Simón Levy, cercano a sectores de la administración Trump, atribuyó a Rubio la supuesta articulación de la llegada de Flávio a Estados Unidos. Sin embargo, esa afirmación no ha sido acompañada de pruebas públicas ni confirmada oficialmente por el Gobierno estadounidense.
El silencio de Washington también habla
El escenario resulta particularmente llamativo porque Flávio Bolsonaro ha mantenido durante este año una relación política cercana con sectores de la administración Trump y anteriormente sostuvo reuniones en Washington con funcionarios estadounidenses.
Ahora, después de perder las elecciones ante Lula, abandonar Brasil y llegar a Estados Unidos pese a una orden judicial que le impedía salir, el caso adquiere una dimensión internacional.
Y la pregunta queda servida sobre la mesa:
¿Flávio Bolsonaro llegó a Estados Unidos simplemente como ciudadano extranjero, o pretende convertir el territorio de Trump en su nueva plataforma política?
El propio senador había afirmado después de la derrota electoral que pretendía organizar la oposición contra Lula.
Ahora tendrá la oportunidad de hacerlo desde suelo estadounidense.
La oposición cambia de escenario
La salida de Flávio ocurre apenas dos días después de su derrota electoral frente a Lula y en medio de una fuerte disputa política sobre la legitimidad del resultado.
El senador había declarado que no pensaba abandonar Brasil y que se quedaría para encabezar la oposición. Sin embargo, pocas horas después, sus aliados fueron informados de que viajaba rumbo a Estados Unidos.
La política brasileña, por tanto, acaba de cambiar de escenario. De Brasilia a Florida. De candidato derrotado a opositor en territorio estadounidense.
Y ahora falta saber si Flávio llegó a Estados Unidos solamente con sus maletas… o también con un plan político debajo del brazo.



