¡Cayeron los peces gordos del Coral! Le cantan 20 años de prisión a Adán Cáceres, Torres Robiou y Núñez de Aza
La justicia descargó el martillo en el caso Coral y Coral 5G. Altos oficiales, una pastora y varios implicados recibieron condenas de hasta 20 años de cárcel y millonarias indemnizaciones al Estado. Solo seis acusados lograron salir absueltos.

SANTO DOMINGO, R.D.
El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional emitió este martes, en la madrugada, una de las sentencias más contundentes en materia de corrupción administrativa de los últimos años, condenando a 20 años de prisión al exjefe del Cuerpo de Seguridad Presidencial (Cusep), Adán Cáceres Silvestre, tras hallarlo culpable de integrar el entramado de corrupción y lavado de activos desmantelado mediante las operaciones Coral y Coral 5G.
La misma pena fue impuesta al exdirector del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur), Juan Carlos Torres Robiou, y al coronel Rafael Núñez de Aza, considerados piezas clave dentro de la estructura que, según el Ministerio Público, desvió miles de millones de pesos del erario.
Además de la condena carcelaria, los tres deberán pagar una multa equivalente a 400 salarios mínimos.
Pastora Rossy Guzmán y general Viola reciben 15 años
El tribunal también condenó a 15 años de prisión al general Julio Camilo de los Santos Viola y a la pastora Rossy Guzmán Sánchez, conocida popularmente como «La Pastora», quienes igualmente deberán pagar una multa de 400 salarios mínimos.
Diez años para otros implicados
La sentencia alcanzó, además, a Esmeralda Ortega Polanco, Boanerges Reyes Batista, José Manuel Rosario Pirón, Kelman Santana Martínez y Franklin Antonio Mata Flores, quienes fueron condenados a 10 años de prisión.
Asimismo, el tribunal ordenó el pago de una indemnización de RD$5,000 millones a favor del Estado dominicano por los daños ocasionados por el entramado de corrupción.
El delator quedó con pena cumplida
El mayor del Ejército Raúl Alejandro Girón Jiménez, considerado el principal colaborador y delator del caso, fue condenado a cinco años de prisión. Sin embargo, los jueces declararon la pena cumplida debido al tiempo que ha permanecido bajo medidas judiciales durante el proceso.
También fueron condenados a cinco años de prisión suspendida Yehudy Blandesmil Guzmán Alcántara, Alejandro José Montero Cruz, Epifanio Peña Lebrón, Lucía de los Santos Viola y Onoris Beatriz Soto de los Santos.
Mientras tanto, Carlos Lantigua, Pedro Roberto Castillo Nolasco y Raymel Pastor del Rosario Viola recibieron condenas de tres años de prisión suspendida.
Los que lograron escapar de la condena
No todos corrieron la misma suerte. El tribunal declaró no culpables y absolvió de toda responsabilidad penal a Tanner Antonio Flete Guzmán, Manuel de Jesús Alba Solano, Guillermo de Jesús Torres Robiou, Santiago Antonio Suárez Peguero, Miguel Ventura Pichardo y Erick Daniel Pereyra Núñez, quienes quedaron en libertad tras la lectura del fallo.
La contundente condena contra Adán Cáceres vuelve a colocar una pesada sombra sobre la gestión del expresidente Danilo Medina. No se trata de un funcionario cualquiera: Cáceres fue durante años el jefe de la seguridad presidencial, considerado por muchos como el militar más poderoso e influyente del Palacio Nacional. Su nivel de acceso y confianza era tal que tenía capacidad para recomendar ascensos, traslados, cambios y hasta destituciones de generales y altos oficiales dentro de los cuerpos castrenses. La sentencia no implica responsabilidad penal para Medina, pero inevitablemente reabre el debate sobre cuánto poder acumuló Cáceres dentro del gobierno y cómo pudo operar una estructura de corrupción de semejante magnitud desde los círculos más cercanos al poder.
Un caso que marcó una época
Las operaciones Coral y Coral 5G fueron presentadas por el Ministerio Público como una de las mayores redes de corrupción administrativa detectadas en instituciones militares y de seguridad del Estado dominicano, donde presuntamente se desviaron cuantiosos recursos públicos mediante nóminas irregulares, testaferros, propiedades y maniobras de lavado de activos.
Con esta sentencia, uno de los expedientes de corrupción más emblemáticos del país entra en una nueva etapa, aunque aún podrían producirse apelaciones y recursos judiciales por parte de los condenados.



