NACIONALESReflexiones

Acoge hoy el amor que viene de Dios

REFLEXIONES...

 

Mensaje 4822

 

   AYUDAME A SALVAR UNA VIDA 

 

 

Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?

REFLEXIONESHoy las lecturas de nuestra Iglesia Católica nos invitan a acoger el don de Dios, que, en el fondo, es uno solo: el amor que viene de Él. Un amor que nos revela como el Padre desea transformar nuestra vida.

San Pablo incluso, nos recuerda el valor y el poder de este amor, afirmándonos y preguntándonos “¿Quién nos apartará del amor de Cristo?”. Y el apóstol enumera una serie de dificultades, “¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?, pero en todo esto vencemos de sobra gracias a aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.”

El texto del Evangelio de Mateo 14, 13-21, narra el episodio de la multiplicación de los panes y los peces. En este pasaje, Jesús se entera de la muerte de Juan el Bautista y se retira a un lugar solitario. Sin embargo, la multitud lo sigue y Jesús, movido a compasión, cura a los enfermos y luego alimenta a la multitud con cinco panes y dos peces.

Señales de que debemos tener confianza en la providencia de Dios: el Evangelio muestra la providencia de Dios a través de la multiplicación de los panes. La multiplicación de los panes y los peces nos muestra la generosidad y la providencia de Jesús. Con pocos recursos -cinco panes y dos peces- Jesús alimenta a una gran multitud, demostrando que en sus manos lo poco se convierte en abundancia para todos.

He aquí una hermosa invitación a aprender a confiar en el Señor, en lo que Dios puede hacer con y a través de nosotros. Cuando se confía en la providencia de Dios y se comparte lo poco o mucho que se tiene, entonces vemos milagros en nuestras vidas.

Víctor Martinez te invita hoy a despedir nuestra reflexión con el salmo 144:

“El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas.

Los ojos de todos te están aguardando, tú les das la comida a su tiempo; abres tú la mano, y sacias de favores a todo viviente.

El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus acciones; cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan sinceramente.”

Demos gracias a Dios por nuestra hermana Matilde Farach quien hace posible que nuestras reflexiones de cada domingo lleguen hasta sus corazones. Bendícela, Señor.

Hasta la próxima.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba