
Mensaje 4821
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasiliniz?
Una expresión de mis hijas que escucho con frecuencia es, cuando me dicen que “yo nací con los cartones llenos”, pues al parecer tengo mucha suerte y siempre las cosas me salen bien, y es que, tarde o temprano Dios me concede lo que con insistencia le he pedido, a veces por años.
Como he dicho en otras ocasiones, sacarse cinco vehículos en diferentes rifas, vivir desde hace ya 4 años en Turquía, sentir la presencia de personas que me quieren, entre otras muchas cosas, es el mejor testimonio del amor de Dios.
Nunca planifico viajes, ni diversiones costosas, ni adquisición de cosas materiales que no son prescindibles, y esto no por no tener dinero, sino porque mi dinero está en el plano divino y debo esperar que el Padre me lo envíe al plano terrenal.
Que hermoso sería ir a Estambul, pasar unos días en un hotel de lujo a la orilla del Bósforo, vacacionar un poco, salir de la rutina, pasear con un guía turístico especial para ti, sintiendo la presencia viva del mismo Dios a tu lado, expresaba un día a mi hija.
Pero, decía Víctor Martinez, tal vez un día, TODO AL TIEMPO DE DIOS, quien sabe.
Como mi mejor amigo, Jesús, comparte tanto conmigo, y es Él el administrador de mis bienes, dejo en sus manos este tipo de decisiones, además no debo descuidar mi trabajo en la Empresa de Dios 24/7.
Pero… como quien no quiere las cosas aparece de la nada, uno de sus ángeles terrenales, quien con tanto amor, insistencia y desinterés te externa una inesperada invitación para venir una semana, hospedarte en su apartamento a la orilla del Bósforo, para pasearte por todo Estambul y cumplir con la misión que Dios puso en su corazón de traerme mi primer regalo de cumpleaños y sin costo alguno, dándome demostraciones de que Dios sí está en todas partes.
Ha sido Muge Zenen, una turca que reside en Dominicana, excelente artista, cantante, compositora, “la reina del merengue turco”, quien en esta ocasión sintió el llamado de Dios, asumiendo esa actitud conmigo, mostrándose como una gran amiga, con quien a pesar de haberla visto solo una vez en mi vida, se entrelazaron lazos de amistad a larga distancia y heredados de una hermana común María Cristina Farías.
Lo que es mejor aún, al llegar a su hermoso apartamento me encontré la presencia de mi Dios en un hermoso crucifijo en la pared, y otros muchos objetos sagrados que reflejaban las creencia, principios y valores de este ser tan especial que se convirtió en la emisaria del Señor para entregar uno de los regalos que Dios me tenía guardados.
Bendito y alabado sea Mi Señor, a Él todo el honor y la Gloria, por siempre. Bendice Padre a Muge y su familia que me acogieron con tanto amor. Amén.
Gracias a nuestra hermana Dunia Rodríguez por hacer posible que este mensaje llegue hasta todos ustedes. Bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



