Baches, pavimento destruido, tramos sin aceras y una evidente falta de mantenimiento forman parte del panorama diario de esta importante arteria, por la que circulan cientos de vehículos, incluidos autobuses del transporte público, camiones de carga y motocicletas.
Cuando llueve, la situación empeora. Los hoyos quedan ocultos bajo el agua, aumentando el riesgo de accidentes, averías mecánicas y congestionamientos que afectan la movilidad en toda la zona.
Lo más preocupante es la aparente indiferencia de las autoridades. Da la impresión de que ni el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, ni el alcalde de Santo Domingo Este, Dio Astacio, recorren esta vía. De ahí, el nivel de abandono en que se encuentra.
Los residentes y conductores reclaman una intervención urgente antes de que el deterioro siga cobrando víctimas y generando mayores pérdidas económicas.
Las imágenes hablan por sí solas: la Marginal de Las Américas no necesita más promesas… necesita maquinaria, asfalto y voluntad de las autoridades.
