
Mensaje 4794
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
En el cuarto libro de Víctor Martinez: “Reflexiones para adolescentes” un manual, libro o tratado que les servirá a los jóvenes de orientación y guía en sus vidas, para alcanzar el éxito, a los padres, de apoyo, para comprender y conocer mejor a sus hijos, descubriendo por qué piensan de una forma tan diferente y son tan vulnerables, y a los educadores como un material de apoyo para ayudar y acompañar a sus estudiantes en el tránsito tan difícil de esta edad.”
Uno de sus capítulos es, cómo detectar el mal, es algo que todos debemos saber, para salir huyendo de por ahí.
Lo contrario de lo bello y hermoso, es feo; lo contrario de lo bueno, es malo, lo contrario de la luz, es la oscuridad; en la pureza y lo correcto, en lo bello y bueno, en la luz está Dios, lo divino, el Creador.
Es muy sencillo, llámese pecado a todo pensamiento o acción que está contra los preceptos de Dios, por tanto, el pecado es feo, es malo, es oscuridad.
Entonces, ¿dónde está lo malo, el mal? Actuar con egoísmo, con falta de amor, haciendo daño a otros, con nuestros pensamientos, palabras, obras u omisión, es andar de la mano con el mal.
Pongamos algunos ejemplos, robar haciendo daño a otros, es pecado, obra del mal, del demonio, ser infiel a tu pareja es algo que Dios no va a bendecir, ni aplaudirte, porque está mal, es otra gran obra del demonio, murmurar, juzgar, calumniar, criticar, es asesinar la reputación de otros, está muy mal, es obra de lo malo, cuando no cumples con tus responsabilidades de hogar, estudios o trabajo, estas actuando mal, en fin, todos sabemos muy bien, lo que está bien y lo que está mal, aún queramos engañar a nuestra conciencia.
Explico en este libro, cómo el demonio se apodera del cerebro, de la mente de las personas, para que actúen mal, se descompensen y se arruinen, incluso llevándolos al suicidio. Esto sin dejar de tener en cuenta que existen innumerables trastornos psicológicos que hay que tratar médicamente.
El Señor nos dijo vayan por el mundo, y dentro de las funciones que dio a los cristianos, una es la de expulsar demonios, pero nadie se atreve, todos salen huyendo, es un tema prohibido, y preferimos decir, yo no creo en eso, es un invento de la Iglesia.
En el islam, la palabra que frecuentemente se usa para hablar del demonio es “Shaitán” (Satán). El diablo es “el que se opone”, “el que se enfrenta” a Dios. También la palabra “Iblis” designaría a aquel que “causa desesperación”. En este sentido, Iblis, o Shaitán serían personificaciones del mal, paralelas a las de Satanás o el diablo en el cristianismo. He ahí un primer punto de conexión.
Según las enseñanzas del Corán, Dios creó a los ángeles, los genios (yinn) y los seres humanos. Y les otorgó la libertad de elegir entre el bien y la obediencia a Dios o el mal. Como muestra la Sura 38 (71-76), Iblis eligió el camino de la desobediencia.
En el relato de la desobediencia podemos reconocer otro punto de conexión con la figura del diablo en el cristianismo: la decisión de rebelarse contra Dios.
En todas las creencias y religiones se resalta la figura del mal y se reconoce su presencia peligrosa para nuestras acciones, no es un invento es una situación que debemos cuidar y a la que debemos renunciar en todas sus manifestaciones, música, redes, ritos…
Como propósito del día, te exhorto, al menos, a expulsar los demonios de tu vida, esos que se apoderan de nosotros y nos ponen muchas veces a decir o hacer lo que no debemos, ora junto a mí:
En el nombre de Dios y a través de sus ángeles intercesores, te pedimos liberarnos de las fuerzas del mal, que se quieren apoderar de nuestro mundo, a través de la maldad de muchos hombres, y nos están generando tantas enfermedades y calamidades, no permitas que el mal se anide en nuestros corazones, perdónanos nuestros pecados, libéranos de la maldad y llénanos de tu luz, de tu amor, de tu paz, de tu protección. Amén.
Gracias al apoyo recibido por nuestro hermano Luis Girón este mensaje ha llegado a todos ustedes. Bendícelo, Señor.
Hasta la próxima.



