Mensaje 4792
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Me encontraba en Estambul respondiendo a una invitación que con mucho cariño e insistencia me hiciera mi gran amiga Muge Zeren, disfrutaba de esta hermosa ciudad.
Hospedado a la orilla del Bósforo, elevaba mi espíritu cada mañana con aquel paisaje que me invitaba a orar, contemplando el amanecer y visualizándome en alta mar entre apóstoles de Jesús tirando las redes para pescar respuestas, esperanzas, mensajes, inspiraciones y sorpresas.
Si, sorpresas porque fue cuando recibí la llamada de mi muy querida prima hermana Nancy para decirme que Víctor Núñez, su excelente esposo y padre, se despedía de todos, ya entregado a partir de este mundo para convertirse en un ser de luz. Noticia para mi desgarradora.
Víctor Núñez fue un ser muy especial, muy querido por todos, nunca hizo daño a nadie, no molestaba, era un hombre servicial, le gustaba servirle a todos, sus pisadas eran suaves para que no se escucharan y su presencia inspiraba paz porque vibraba en frecuencias de amor, aun en la distancia siempre escuchaba mis mensajes, me escribía, se preocupaba por mi vida, y ya al final, cuando hablamos de la posibilidad de partir de este mundo conversamos de mi libro “Soltar con Amor” el cual me había comprado y le había enviado por WS, para concluir que él estaba listo para partir, sin temores, pero muy preocupado por sus familiares cercanos.
En los últimos meses conversaba con él, casi todas las semanas, él en Miami, yo en Turquía, acerca de su enfermedad, su optimismo y actitud humilde de no querer alterar la vida de sus familiares, ni molestar, sufriendo en silencio muchas veces malestares y dolores, recuerdo un día que lo llamé y casi no podía ni hablar, pero me decía que le gustaba hablar conmigo, ese día estaba casi vencido y el dolor y los malestares se convertían en insoportables, procedí a orar junto a él y al parecer cuando le hacía el salmo del Buen Pastor, quedó dormido.
Es este un amigo que se merecía ser nombrado en uno de mis mensajes inspirados, pues fue un gran testimonio de lo que es la calidad humana de un hombre de Dios, hombre honesto, ético, hoy confieso que, en verdad me dio muy duro la noticia de su partida me dolió profundamente el corazón, y es que cuando un amigo se va, como dice la canción, “queda un espacio vacío, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo”.
Gracias Víctor, por sembrar tanto amor en nuestros corazones. Ahora te toca ser parte de los hijos amados de Dios en tu otra dimensión.
Hasta la próxima.



