La silla vacía de Leah Campos desató más preguntas que respuestas

Por Augusto Alvarez
Todavía impera una especie de nerviosismo y preocupación colectiva en áreas muy sensibles del Gobierno y del Partido Revolucionario Moderno (PRM), luego del plantón de la diplomática estadounidense al encuentro de los diplomáticos acreditados en el país con el presidente Luis Abinader.
Alguien, durante el almuerzo ofrecido por el Cuerpo Diplomático al presidente Luis Abinader, al notar la ausencia de la embajadora Leah Campos, sonrió y dijo al vecino: «Algún extraditable está aquí».
Y agregó que, en el lenguaje diplomático, ninguna de las partes explicará nada.
La señora embajadora, posteriormente, compartió con políticos y empresarios, ¡al margen de sospechas!, en el adelanto de la celebración de la fecha en que Estados Unidos se independizó de Inglaterra.
Se ha dicho, sin elevar la voz, que, luego de la ausencia de la embajadora Leah Campos en el referido almuerzo al mandatario, ya algunos del PRM estarían marcando distancia con el partido oficial.
¿Y podría constituirse la ausencia de la embajadora Leah Campos en una especie de navaja con la que partió al PRD en Caracoles?



