
Mensaje 4807
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Cuando tenemos a Dios con nosotros porque le hemos dado entrada en nuestro corazón, todo está bien y nada parece difícil, sin embargo, cuando Él está ausente porque lo hemos expulsado con el pecado, todo se vuelve pesado.
Dios nos ha dado a Su Hijo Jesús para que a través de su presencia nos sintamos fortalecidos, consolados, escuchados, atendidos, es esta la razón por la que cuando entablamos una gran amistad con Él, lo escuchamos interiormente recibiendo ese consuelo que solo Él nos puede dar.
¿Qué hizo María la hermana de Lázaro cuando Marta le dijo: “El Maestro está ahí y te llama?” Se levanto al instante, dejo de llorar y salió a su encuentro. Es esto lo mismo que sucede con nosotros cuando Jesús nos llama de las lágrimas a la felicidad del espíritu.
Cuando no tenemos a Jesús en nuestro interior, nos ponemos áridos, duros, necios, inútiles, perdemos la sonrisa espontánea que solo la felicidad nos da, se nos convierte la vida en un duro infierno, sin embargo, estar con Jesús es sentir como si estuviéramos en un dulce paraíso.
Y es que, estar con Dios es estar protegido contra los enemigos, contra la maldad, pobre es el que pretende vivir sin Dios y muy rico el que tiene a Dios en su corazón.
El arte de vivir con Dios y la sabiduría de saber conservarlo, se manifiesta a través de nuestras obras, del amor con el que compartimos lo nuestro, teniendo a Su Hijo Jesús con nosotros.
Sé humilde, pacífico, devoto, sereno, caritativo y Jesús estará contigo. Desvíate hacia las cosas exteriores, al pecado y perderás Su Gracia alejándolo, quedando triste y desolado.
Víctor Martinez te invita a ser puro e interiormente libre de pecado, sin apego a nada ni nadie, solo a Dios, descansa y ve como dice el salmo 34, “qué bueno es el Señor”, entonces te llegará Su Gracia, y cuando te llega toda esa gracia de Dios, descubrirás que todo lo puedes, que vencerás las dificultades y adversidades.
Abandónate a la voluntad de Dios y soporta con paciencia todo lo que sucede, seguro de que después del invierno llegará el verano, después de la noche vuelve el día y después de la tempestad viene la calma y una gran bonanza.
Al final los años pasan y todo pasa, se termina, lo único que jamás va a pasar es la presencia de Dios, quien estará acompañándote hasta el final de los tiempos y después, si es que tú lo dejas.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Raquel Núñez.
Hasta la próxima.



