
Mensaje 4848
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
La vida me ha enseñado tanto, pues me la he pasado tratando toda clase de personas, entre pobres y ricos, gente del pueblo y del estado, sencillos feligreses y alta jerarquía de la Iglesia, guardias y generales, Dios me ha concedido la dicha de moverme en los diferentes ambientes y estar sentado en el puesto que siempre he querido.
Esto por que fui profesor cuando ser maestro tenía un prestigio social considerable, director de escuela, ministro religioso y hasta militar, con un liderazgo en mi Iglesia, en la milicia, en educación y la sociedad dominicana considerable, pero caracterizado por mi humildad, espíritu de servicio y ejercicio de la caridad.
Hoy en mi calidad de exiliado, si así pudiera llamarle, lo mejor que me ha podido pasar es encontrarme en un ambiente en el que soy uno más y aunque no paso desapercibido entre turcos y musulmanes, por mi carisma, mi forma de ser, mi actitud servicial y mi espíritu energético, me manejo en perfil bajo.
Desde la distancia he tratado de tocar puertas a personas importantes de Dominicana, por una razón u otra, es increíble cómo las secretarias incompetentes les manejan las agendas a muchos y no te dejan llegar hasta ellos, se quedan incluso los mensajes en el aire en espera de respuestas, pienso que en muchos casos los importantes se esconden tras esa pantalla, para no dar la cara.
Pero ni modo, no todos somos iguales, ni entendemos que cuando Dios permite que lleguemos a ciertas posiciones importantes lo hace para que trabajemos para su causa, sirviendo, ayudando y glorificándolo.
La Biblia aconseja a las personas importantes que eviten el orgullo y la arrogancia. Les recuerda que su posición no los hace superiores ante Dios y les exige practicar la humildad, la justicia y el servicio a los demás con un espíritu bondadoso y equitativo.
No olvidemos que todo lo que sube, un día baja, que hoy por mí y mañana por ti y que al final, todos vamos a parar al mismo lugar.
Hoy las redes no te exoneran de informarte, sino es por Facebook, es por Instagram, por el celular, WS, o hasta minimensajes, pero cuanta falta de educación, de tacto, de humildad, por parte de “los importantes”, que solo responden a sus colegas importantes, ignorando a todo el que no le pueda sumar, y así se llaman cristianos.
Víctor Martinez da gracias a Dios, muchas gracias, por haberme elegido para ser uno de sus servidores, por todo el amor que puso en mi corazón, por su sabiduría divina, por mi espíritu de servicio, mi actitud incondicional hacia todos, y por su eterna misericordia para conmigo, pues a pesar de ser un indigno siervo de Dios, me ha permitido ser el hombre más feliz del mundo.
Gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Nicole Batlle este mensaje ha llegado hasta todos ustedes, bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



