Inundaciones en Nepal dejan 165 muertos y más de 800 desaparecidos

466 turistas extranjeros siguen sin ser localizados
NUEVA DELHI
Las inundaciones y deslizamientos de tierra provocados por el colapso de un glaciar en la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet han dejado al menos 165 muertos y 826 personas desaparecidas, mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate en medio de condiciones meteorológicas adversas.
De acuerdo con los últimos datos de la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA), entre los desaparecidos figuran 579 turistas, de los cuales 466 son extranjeros procedentes de 28 países y 113 son ciudadanos nepalíes. Además, permanecen desaparecidos 85 miembros de las fuerzas de seguridad desplegados en las zonas afectadas.
La cifra de víctimas mortales aumentó a 165, mientras las autoridades continúan recuperando cadáveres en diferentes puntos afectados por las crecidas de los ríos Bhotekoshi y Trishuli. Al menos 73 personas han sido reportadas heridas.
Las inundaciones, registradas el miércoles en el distrito de Rasuwa y otras zonas del norte de Nepal, destruyeron carreteras, puentes y otras infraestructuras y dejaron incomunicadas varias comunidades. Las autoridades atribuyen el desastre a un fenómeno asociado con el colapso de hielo y rocas en una zona glaciar del Himalaya.
La magnitud de la tragedia sigue aumentando a medida que los equipos de rescate consiguen acceder a áreas que permanecían aisladas. Reuters informó que hasta 476 extranjeros de 29 países figuraban entre los turistas desaparecidos, una cifra que puede variar conforme se actualizan los registros y se restablecen las comunicaciones.
Entre los desaparecidos hay ciudadanos de numerosos países que se encontraban en Nepal como turistas, peregrinos o integrantes de grupos de excursión hacia el Tíbet. India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido y Canadá figuran entre los países con ciudadanos afectados.
Las autoridades nepalíes han movilizado helicópteros y equipos militares para evacuar a sobrevivientes y localizar a las personas desaparecidas. Hasta ahora, decenas de personas han sido evacuadas de las zonas más golpeadas.
Las labores de rescate se desarrollan bajo condiciones extremadamente difíciles debido a la destrucción de carreteras y puentes, los derrumbes y las interrupciones en las comunicaciones.
Las autoridades mantienen además la vigilancia sobre los ríos de la región ante el riesgo de nuevas crecidas y deslizamientos de tierra.
La tragedia también ha provocado preocupación internacional por la seguridad de cientos de turistas extranjeros que permanecen sin contacto con sus familiares.
Nepal y China coordinan labores de rescate
Nepal y China coordinan las labores de búsqueda y rescate tras las devastadoras inundaciones registradas en la zona fronteriza entre ambos países. China ha enviado más de 500 rescatistas a las áreas afectadas del Tíbet, mientras los equipos enfrentan enormes dificultades para acceder a las comunidades golpeadas por el desastre.
El acceso a varias de las zonas afectadas permanece bloqueado por grandes acumulaciones de lodo, escombros y sedimentos, dejados por las crecidas repentinas. Las inundaciones destruyeron carreteras, puentes y viviendas en los distritos nepalíes de Rasuwa y Nuwakot, dificultando las comunicaciones y el desplazamiento de los equipos de emergencia.
El desastre también provocó daños importantes en infraestructura del lado tibetano, bajo administración de China, aumentando la complejidad de las operaciones de rescate. Las autoridades de ambos países mantienen la coordinación para localizar a las personas desaparecidas, evacuar a los sobrevivientes y restablecer las vías de acceso hacia las zonas que permanecen aisladas.



