OPINION

¡Haití se desangra! Destruyeron sus bosques hasta convertirlos en madera, leña y carbón

Vive una crisis ambiental que ya toca nuestras puertas

 

Haití no nació pobre. Lo empobrecieron. Y lo primero que le robaron no fue el oro, sino su naturaleza.

Haití no nació pobre. Lo empobrecieron. Y lo primero que le robaron no fue el oro, fue su naturaleza.

I. EL GÉNESIS: LA PERLA VERDE DE LAS ANTILLAS

Para entender la tragedia ecológica de hoy, hay que ir a 1697. Francia se queda con el tercio occidental de la isla por el Tratado de Ryswick y lo convierte en Saint-Domingue.

Era una fábrica a cielo abierto. En 1789, Saint-Domingue era la colonia más rica del planeta. Producía el 40 % del azúcar y el 60 % del café que consumía Europa. Pero ese modelo exigía dos cosas: esclavos y deforestación total.

Los franceses talaron los bosques vírgenes para sembrar caña y café. Las grandes madereras francesas, inglesas y holandesas se llevaron la caoba, el palo de Campeche y el guayacán, las maderas más preciosas del mundo, para construir los palacios de Versalles y los barcos de la armada británica.

Para 1804, cuando Jean-Jacques Dessalines declara la independencia y crea la primera nación de esclavos libres del mundo, la hazaña más grande de la historia de América, la isla ya estaba herida de muerte.

II. LOS DEPREDADORES

No fue solo Haití.

1. Francia: Después de la independencia, impuso en 1825 la deuda más criminal de la historia: 150 millones de francos oro para reconocer la independencia. Para pagarla, Haití tuvo que seguir talando y exportando madera. Tardó 122 años pagando, hasta 1947.

2. Inglaterra y España: Potencias azucareras rivales, financiaron el bloqueo comercial y compraron madera haitiana a precio de miseria durante todo el siglo XIX.

3. Alemania y Holanda: En el siglo XIX y principios del XX, empresas alemanas y holandesas controlaban el comercio de exportación de Haití. El palo de Campeche, usado como tinte para la industria textil alemana, arrasó bosques enteros del norte.

4. Estados Unidos: En la ocupación de 1915-1934, compañías americanas como la Haitian American Sugar Company (HASCO) y la Standard Fruit talaron miles de hectáreas para caña y banano. Se llevaron la madera y dejaron el terreno pelado.

5. Canadá: En las últimas décadas, compañías mineras y madereras canadienses han operado con concesiones leoninas en el norte.

Mientras tanto, ¿qué pasaba en el lado dominicano? La misma isla, pero con un proceso distinto. RD también sufrió depredación, aunque en menor intensidad, porque Trujillo y luego Balaguer prohibieron la tala y el carbón vegetal.

El resultado se ve desde un satélite de la NASA: la frontera. De un lado, RD verde. Del otro, Haití marrón, desértico.

III. LA CRISIS ACTUAL

Hoy Haití tiene menos del 2 % de bosque primario. De 60 % en 1923 a casi 0 %. 36 millones de toneladas de suelo fértil se van al mar cada año. Sin árboles no hay agua. Sin agua no hay agricultura. Sin agricultura hay hambre. Y con hambre hay éxodo.

IV. EL RECLAMO

No se le puede pedir a un pueblo que pagó su libertad con sangre y con una deuda de 122 años que ahora solo resuelva la reforestación.

Es a Francia, Inglaterra, España, Alemania, Holanda, Canadá y Estados Unidos a quienes hay que reclamarles.

Fueron ellos quienes depredaron esos bosques. Fueron ellos quienes se llevaron la riqueza.

Que devuelvan en árboles lo que se llevaron en madera. Que financien un Plan Marshall Verde para Haití. Que la ONU cree un Fondo de Reparación Ecológica.

No podemos dejarle esta carga pesada, ya insostenible, solo al pueblo dominicano. RD ya hace demasiado.

La historia de Haití es legendaria. Merece ayuda, no abandono.

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