¡Moca enciende las alarmas! Hay consternación por muerte a tiros de Jonathan Castillo

Cuestionan versión policial
Familiares y defensores de derechos humanos aseguran que fue detenido por agentes del DICRIM y posteriormente apareció muerto en una cañada; denuncian que habrían intentado colocarle un revólver para presentar el caso como un supuesto enfrentamiento.
MOCA, Espaillat, R.D.
La muerte a tiros de Jonathan Arturo Castillo, de 42 años, ha encendido la indignación en Moca y colocado nuevamente bajo cuestionamiento las actuaciones policiales durante operativos contra ciudadanos señalados como perseguidos por la Justicia.
Familiares, allegados y representantes del Comité Dominicano de los Derechos Humanos (CDDH) sostienen una versión diametralmente distinta a la que suele acompañar los llamados intercambios de disparos.
Afirman que Castillo fue detenido por miembros de la Dirección Central de Investigación (DICRIM) cuando caminaba por la calle principal del barrio Manuel Rodríguez, y posteriormente apareció muerto en una cañada del sector Los Pinos, en Los López.
Hasta el momento, no se había conocido una explicación oficial de la Policía Nacional que establezca públicamente las circunstancias exactas de la muerte.
La denuncia que pone el caso al rojo vivo
El coordinador del CDDH en Moca, Manuel Caraballo, calificó el hecho como un crimen que, según su apreciación, habría sido “muy mal planificado”.
Caraballo hizo una denuncia todavía más delicada, aseguró que, después de que Castillo fuera llevado a la morgue de un hospital, personas que se encontraban en el lugar observaron, según sus testimonios al organismo, a agentes policiales introducir una “cajita” que contenía un revólver.
El propósito, de acuerdo con esa denuncia, habría sido presentar posteriormente el arma como evidencia de que Castillo enfrentó a los agentes.
Se trata de una acusación grave que deberá ser establecida o descartada mediante una investigación independiente, con pruebas balísticas, forenses y testimoniales.
Caraballo sostuvo que Castillo no portaba arma de fuego y afirmó que tampoco figuraba con registros en la Policía Nacional ni en el Ministerio Público.
De compartir con amigos a terminar muerto
Según las informaciones suministradas al CDDH, Castillo había estado compartiendo con amigos antes del incidente, consumiendo bebidas y hasta pronunció un discurso, cuya grabación comenzó a circular como uno de los últimos videos conocidos del fallecido.
Y aquí está…
Luego, según la denuncia, habría sido detenido cuando se dirigía hacia su residencia.
Caraballo afirmó que los agentes se lo llevaron y que posteriormente Castillo apareció muerto en Los Pinos, sector Los López, específicamente en una cañada ubicada dentro de terrenos propiedad de una persona conocida como Popón López.
El defensor de derechos humanos también afirmó que, al momento de su detención, Castillo llevaba un vaso en la mano, no un arma de fuego.
La morgue se convirtió en escenario de indignación
La tensión aumentó cuando el cuerpo fue llevado a la morgue.
Familiares, visiblemente indignados, lanzaron fuertes acusaciones contra los agentes policiales y cuestionaron que su pariente hubiese sido presentado como alguien que habría enfrentado a la Policía.
Caraballo aseguró, además, que un médico habría abandonado, huyendo, el lugar para evitar conversar con familiares y periodistas.
Las denuncias sobre la supuesta colocación de un arma en la morgue, de confirmarse, representarían un hecho de extrema gravedad y tendrían que ser esclarecidas mediante una investigación criminal independiente.
El CDDH exige investigación
Castillo asistía a reuniones del Comité Dominicano de los Derechos Humanos, según sus representantes.
El presidente del organismo, Virgilio Almánzar, difundió el video en el que aparece Castillo pronunciando un discurso poco antes de su muerte y lo presentó como las que, según dijo, fueron sus últimas palabras.
Almánzar denunció que Castillo habría sido “acribillado” y posteriormente arrojado a un arroyo, y reclamó una investigación de la Procuraduría General de la República.
“Solo esperamos que la sensibilidad humana motive a la Procuraduría a realizar una investigación y, sobre los resultados, someta a la Justicia a los criminales que ocasionaron este fatídico y bochornoso asesinato”, expresó.
El dirigente de derechos humanos también afirmó: “Jonathan Castillo, haremos justicia y haremos pagar su crimen a estos señores de la muerte”, al tiempo que reiteró su compromiso de continuar defendiendo el Estado de derecho.
El caso llega en medio de una ola de muertes policiales
La denuncia de Moca ocurre cuando las muertes registradas durante intervenciones policiales mantienen encendido el debate nacional sobre el uso de la fuerza letal y la necesidad de investigaciones independientes.
La preocupación también ha llegado a organismos nacionales de derechos humanos, que han reclamado que cada muerte sea examinada de manera independiente, imparcial y con pruebas forenses y balísticas que permitan determinar si el uso de la fuerza fue legítimo, necesario y proporcional.
Ahora, Moca tiene un nuevo caso sobre la mesa.
La pregunta es sencilla, pero pesada: ¿qué ocurrió realmente con Jonathan Arturo Castillo desde el momento en que fue detenido hasta que apareció muerto?
La respuesta no debería salir de rumores, consignas ni versiones enfrentadas.
Debe salir de la evidencia: autopsia, balística, videos, testimonios, cadena de custodia del arma que eventualmente aparezca y una investigación independiente que determine quién dice la verdad.



