Dío Astacio: mucha espuma en las redes y el drenaje ahogando a Santo Domingo Este

El agua vuelve a poner contra la pared las promesas del alcalde. En la carretera Mella, Lucerna y El Brisal, hoy los problemas de drenaje siguen castigando a los residentes. ¿Y las soluciones, para cuándo?
Por Ángel Sención
SANTO DOMINGO ESTE, R.D.
¡Buenos días, y perdone! En Santo Domingo Este, cuando llueve, el agua no necesita invitación: se mete en las calles, complica el tránsito y les amarga la vida a los residentes. Lo que sí parece necesitar más de una invitación es la solución definitiva al problema del drenaje pluvial, una de las necesidades que el alcalde Dío Astacio se comprometió a enfrentar.
La realidad que vuelve a denunciar la comunidad en la carretera Mella deja una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿cuánto más tendrán que esperar los munícipes para ver resultados concretos?
Porque una cosa es anunciar obras, publicar fotografías y vender una gestión por las redes sociales, y otra muy distinta es lograr que, cuando caigan los aguaceros, las calles no se conviertan en un dolor de cabeza para quienes viven y trabajan en el municipio.
¡Ahí es donde se separan los anuncios de los resultados!
Y mientras la promoción de la gestión municipal circula por medios y plataformas digitales, los residentes reclaman respuestas para problemas que no se resuelven con publicaciones, discursos ni aplausos de bocinas mediáticas.
Carretera Mella: el agua vuelve a pasar factura
Lo observado en el kilómetro 7½ de la carretera Mella, en el entorno del parque Damel III, la calle Proyecto y otras vías cercanas, vuelve a poner bajo cuestionamiento la capacidad del drenaje pluvial para responder cuando las lluvias aumentan.
La calle Proyecto, identificada como una vía sin salida, figura entre los puntos vulnerables señalados por los comunitarios. La acumulación de agua dificulta el tránsito y amenaza la tranquilidad de las familias que residen en el entorno.
Y el problema no se limita a ese lugar. En Lucerna, los residentes también señalan dificultades en las calles 2W, 18W, Juan Pablo Duarte y Paseo de la Niñez, entre otras.
¡El agua no entiende de propaganda ni respeta promesas de campaña! Cuando el drenaje no responde, quienes pagan las consecuencias son los ciudadanos, no quienes aparecen en las fotografías de las inauguraciones.
El Brisal: obras, agua y preguntas sin responder
En el sector El Brisal, particularmente en la zona de La Palma, también persisten quejas por la acumulación de agua, incluso después de la ejecución de trabajos destinados a mejorar el drenaje.
La pregunta es obligatoria: ¿las obras realizadas tienen capacidad suficiente para evacuar el agua cuando las precipitaciones aumentan? ¿Se verificaron las tuberías, los canales, los puntos de descarga y las condiciones de mantenimiento? ¿Quién supervisa su funcionamiento?
No basta con construir o intervenir una infraestructura. Hay que comprobar que funcione, que tenga capacidad para responder a las lluvias y que no termine convirtiéndose en otro gasto sin los resultados esperados.
Si el agua baja lentamente, pero vuelve a acumularse cuando arrecia el aguacero, corresponde realizar una evaluación técnica para determinar dónde están las fallas y qué medidas deben adoptarse.
Dío Astacio: los munícipes quieren soluciones, no vitrinas
Al alcalde Dío Astacio le corresponde explicar qué medidas concretas ha ejecutado para resolver los puntos críticos del drenaje pluvial, cuáles continúan pendientes y qué calendario existe para atender las reclamaciones de los residentes.
No se trata de negar las obras que se hayan realizado ni de desconocer las dificultades que implica resolver un problema de infraestructura urbana. Se trata de exigir información, resultados verificables y respuestas a una comunidad que necesita vivir sin la incertidumbre de cada aguacero.
Porque una gestión municipal no se mide únicamente por su presencia en las redes sociales, sus anuncios o la cobertura favorable que consiga. También debe medirse por la capacidad de responder a los problemas cotidianos de la población.
¡El horno no está para galletitas! Santo Domingo Este necesita planificación, mantenimiento, supervisión y soluciones duraderas. Los residentes no pueden seguir esperando indefinidamente mientras el agua les recuerda, cada vez que llueve, lo que falta por resolver.
La pregunta queda planteada para el Ayuntamiento: ¿cuándo llegará la solución definitiva al drenaje de la carretera Mella, Lucerna y El Brisal?
Porque, en buen dominicano, el municipio no necesita más espuma: necesita que el agua encuentre por dónde salir.



