
Mensaje 4760
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Hoy con motivo del Día de las Madres he invocado al Espíritu Santo para recibir su inspiración divina y dirigirme a las madres en su día.
Para ti, mamá…
que me llevaste en tu regazo
y en lo más profundo del alma,
me diste la vida
con valentía y esperanza.
Para ti, mamá…
que escondiste tus lágrimas
tras una sonrisa encendida,
para que en mi mundo
no habitaran tus tristezas ni tus heridas.
Para ti, mamá…
que mil veces negaste tu alimento
para darme abrigo y sustento,
que con manos cansadas
me enseñaste el camino del conocimiento.
Para ti, mamá…
que en tu silencio guardabas penas,
ahogando el dolor en calma serena,
para que yo jamás descubriera
las sombras que tu corazón encadena.
Para ti, mamá…
incansable luchadora en la vida,
que levantaste a tus hijos
sin medir la fatiga.
Para ti, mamá…
que sufriste en silencio el desprecio y la herida,
y, aun así, firme y callada,
protegiste mi alegría.
Para ti, mamá…
que esperas mi llamada,
mi visita, un abrazo,
y abrazas recuerdos
mientras el alma suspira en su paso.
Para ti, mamá..
que sueñas con tus hijos y nietos,
aunque su tiempo sea escaso
y los días se pierdan en anhelos.
Para ti, madre…
que me enseñaste a amar a Dios
por sobre todas las cosas,
a esperar con fe e imitando tu conducta ejemplar y amorosa.
Para ti, madre…
que en tu cama estás en reposo,
esperando el último viaje, doloroso,
vayan mis oraciones en este día,
envueltas con hermosas melodías.
Para ti, madre…
que perdiste a tu hijo/a
y que guardas en tu corazón ese gran vacío,
que la Virgen Santísima, que vivió este mismo dolor,
te cubra con su manto santo, en este día, con amor.
Para ti, madre…
que ya partiste,
que en el frío descansas,
pero en mi vida sigues viva
como llama que nunca se cansa.
Porque un día, mamá, allá en el cielo,
nos volveremos a encontrar,
aunque en cada recuerdo tuyo
mi alma te vuelve a abrazar.
Y a todas las madres del mundo..
que aman, cuidan y dan sin medida,
que Dios les regale paz,
salud, amor…
y bendiciones cada día.
Víctor Martínez recuerda con tristeza, pero con la alegría de saber que está transformada en un ser de luz, a su madre Laura. Dios te bendiga donde quiera que estés. ¡Te amo!
Felicidades a todas las madres que me están escuchando.
Hasta la próxima.



