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¡Leones rugen sin miedo! Gigantes mordieron el polvo y el Escogido sigue encendido

Toros le arrancan las alas a las Águilas en su propio nido

SAN FRANCISCO DE MACORÍS, R.D.

Cuando el juego parecía escaparse y en el estadio Julián Javier ya celebraban la victoria, apareció el rugido del León.

Un doblete criminal de Elier Hernández en el octavo episodio volteó el marcador y mandó a los Gigantes del Cibao a morder el polvo de la derrota, en una victoria 4-2 que mantiene al Escogido caminando firme, arrogante y sin frenos en el Todos contra Todos, 2025-26, del béisbol dominicano.

Los rojos, campeones nacionales y del Caribe, siguen jugando como si el diablo les estuviera soplando en el oído: 3-0, invictos y dueños de la cima, mientras los Gigantes siguen dando tumbos sin brújula.

El Escogido llegó al octavo perdiendo 2-1, pero con dos outs, Raimel Tapia prendió la chispa, embasándose y avanzando a segunda gracias a un infield-hit de Jorge Mateo. Y ahí fue cuando Hernández sacó el bate con veneno, soltando un misil al centro que limpió las bases y silenció el estadio. Luego, Pedro Severino puso la tapa al pomo con un sencillo que trajo la cuarta carrera.

Con este triunfo, el Escogido firma su mejor arranque en semifinales en más de 20 años, mientras los Gigantes encadenan su tercera derrota al hilo, repitiendo fantasmas de campañas negras como las de 2017-18 y 2011-12.

Además, los Leones rompieron una racha maldita de tres derrotas seguidas en el Julián Javier durante Round Robin y ajustaron su marca histórica en ese parque a 11-12 en los últimos 20 años.

En el montículo, Greene cumplió sin miedo: cinco entradas, tres hits, dos carreras limpias y un ponche.

La victoria fue para el nicaragüense Carlos Teller (1-0), Patrick Weigel cerró con candado (salvamento 1) y Daniel Medgen fue el verdadero bombero, tirando cuatro entradas en blanco con cinco ponches.

La derrota cayó sobre Wandy Peralta (0-1), que no pudo apagar el fuego y permitió tres carreras limpias.

Liberato fue verdugo y el Valle de la Muerte volvió a temblar

En Santiago, En el mismísimo Valle de la Muerte, los Toros del Este entraron sin pedir permiso y armaron su lío. Luis Liberato, con el bate caliente y el pecho inflado, empujó cuatro carreras y lideró la victoria 7-6 sobre unas Águilas Cibaeñas que siguen tropezando donde se suponía que eran invencibles.

Con el triunfo, los romanenses se colocan 2-1 en la semifinal, mientras las Águilas, líderes de la serie regular (17-9), cuentan por derrota sus dos primeros juegos en casa. El Valle ya no mete miedo… mete dudas.

El partido fue un festival de batazos largos: cuatro jonrones en total, dos por bando, pero el desorden defensivo de las Águilas terminó pasando factura.

Emailin Montilla se llevó la victoria tras un quinto inning sin permitir libertades, y Jean Carlos Mejía cerró el noveno con sangre fría para su primer salvamento. La derrota fue para Misael Tamárez (0-1), responsable de dos carreras que inclinaron la balanza.

Liberato se fue de 5-2, con jonrón de dos carreras y cuatro empujadas, convirtiéndose en la pesadilla amarilla de la noche.

Las Águilas picaron delante temprano cuando Leody Taveras sacó la pelota del parque en el primer episodio. Pero los Toros respondieron rápido: boletos, dobles y batazos oportunos pusieron el juego 3-1 a su favor.

Los amarillos insistieron, empataron tramos, pero cada vez que se acercaban los Toros les clavaban otra puñalada. En el sexto inning, Liberato volvió a hacer de verdugo con un jonrón de dos vueltas que puso el marcador 7-5.

Las Águilas intentaron una última reacción, descontaron una más, pero el empuje no alcanzó. El candado se cerró y la derrota quedó sellada.

Este martes 30, los Toros regresan a su corral, el Estadio Francisco Micheli, donde esperan a unas Águilas heridas… y con presión.

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