Otra vez las alarmas se encienden por desayuno escolar

Ahora en Villa González
Por Augusto Álvarez
Las autoridades evidencian dar poca importancia al proyecto de vida que se extinguió en la Maternidad La Altagracia, en el Distrito Nacional.
Igual ha sucedido con la infancia en una escuela de Villa González, Santiago, y hasta en El Carril de Haina.
¿Qué se pretende? ¿Dejar que los distintos casos se extingan sin consecuencias?
Resulta difícil encontrar a los potenciales responsables de una línea que conduce al supuesto exterminio gradual de la juventud del mañana.
El suplidor de la leche en Villa González ya respondió ante la justicia. ¿También lo hará el real o supuesto pastor implicado en el caso, con varias facetas, ocurrido en El Carril de Haina?
Por ahora, esperemos el procesamiento de los implicados en los distintos escenarios, aunque recomendamos tener paciencia, en la seguridad de que escucharemos, en forma recurrente, el tema al inicio de la campaña electoral venidera.
Y preguntamos: ¿habrá prisión para los implicados en esta cuasi trama que, lógicamente, desprecia la vida desde antes de llegar?
Tal y como decían antes algunos tribunos, no visualizamos nada que pueda atribuirse a un castigo ejemplar en los escenarios que nos ocupan.



