INTERNACIONALES

Irán negocia mientras afila su poder militar

Diplomacia al borde del abismo:  Teherán acepta diálogo en Islamabad, pero advierte que responderá “de inmediato” a cualquier provocación de Estados Unidos e Israel

 

ORIENTE MEDIO

 En un escenario marcado por máxima tensión, Irán ha dado una señal ambigua: abre la puerta al diálogo mientras intensifica su discurso militar. La aprobación del líder supremo, Mojtaba Khamenei, para enviar una delegación a Islamabad sugiere un posible deshielo diplomático, aunque bajo condiciones extremadamente frágiles.

El movimiento ocurre en medio de un prolongado estancamiento con Washington y un bloqueo naval que ha elevado la presión sobre Teherán. Según reportes, sectores clave como el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica se oponen a negociar sin el levantamiento total de las sanciones, reflejando divisiones internas sobre el rumbo a seguir.

Retórica dura y advertencias de guerra

Pese a la apertura diplomática, las autoridades iraníes han endurecido su lenguaje. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, fue tajante: Irán no aceptará negociaciones bajo amenazas.

Acusó al expresidente Donald Trump de intentar forzar una “capitulación” mediante presión militar y advirtió que Teherán está listo para “jugar nuevas cartas en el campo de batalla”, dejando claro que la vía diplomática no excluye una escalada bélica.

“Respuesta inmediata”: advertencia militar

En paralelo, el general de división Ali Abdolahi, jefe del Cuartel Central Jatam al-Anbia, aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes están preparadas para responder de forma “decisiva e inmediata” ante cualquier incumplimiento por parte de sus adversarios.

El alto mando militar destacó la capacidad estratégica del país y el respaldo popular a las fuerzas armadas, subrayando que Irán mantiene una postura de “superioridad” en escenarios clave como el estratégico estrecho de Ormuz.

“Irán no permitirá manipulaciones ni narrativas engañosas sobre el terreno”, afirmó, en referencia directa a Washington.

Daños masivos y crisis en aumento

Mientras tanto, el impacto del conflicto sigue creciendo. Medios iraníes reportan que unos 138,000 objetivos civiles han sido dañados por ataques de Estados Unidos e Israel desde el inicio de la escalada el 28 de febrero.

Entre los daños se incluyen más de 113,000 viviendas, 23,500 comercios, más de 300 centros de salud, 32 universidades y casi 1,000 instituciones educativas, lo que evidencia la magnitud de la crisis humanitaria.

Aunque se logró un alto el fuego temporal en abril y se celebraron rondas de բանակցaciones en Islamabad, las diferencias entre ambas partes han impedido cualquier acuerdo duradero.

Un equilibrio inestable

El escenario actual refleja un delicado equilibrio: Irán se muestra dispuesto a dialogar, pero simultáneamente refuerza su narrativa de resistencia y preparación militar. La posibilidad de una salida diplomática existe, pero cada declaración y movimiento en el terreno mantiene latente el riesgo de una escalada mayor en la región.

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