INTERNACIONALES

Guerra entra en otra fase: Drones siembran muerte en Rusia y Ucrania

Ataques masivos golpean ciudades, puertos y rutas marítimas en ambos bandos. La guerra tecnológica convierte al Mar Negro y al espacio aéreo en los nuevos campos de batalla, mientras la OTAN incrementa su vigilancia.

Sangriento ataque en Rusia

EUROPA

La guerra entre Rusia y Ucrania continúa escalando con ataques cada vez más profundos en territorio de ambos países. Durante la madrugada, un ataque con drones atribuido a Ucrania impactó un complejo de almacenes en la ciudad de Kotovsk, en la región rusa de Tambov.

Según el gobernador regional, el bombardeo provocó un incendio de grandes proporciones que dejó siete personas fallecidas y al menos 25 heridas. De los lesionados, 23 fueron hospitalizados, uno permanece en estado crítico y otros seis presentan heridas de gravedad.

[La guerra ya no distingue claramente entre el frente de combate y la retaguardia. Los drones han convertido fábricas, almacenes, puertos, carreteras e incluso centros logísticos en objetivos militares o presuntamente militares. Mientras Moscú y Kiev justifican sus operaciones como golpes estratégicos, el costo humano continúa creciendo y la posibilidad de una desescalada parece cada vez más lejana. En esta guerra tecnológica, cada dron que despega acerca un poco más el conflicto a una confrontación aún más amplia y difícil de contener.]

Los equipos de rescate continúan removiendo escombros mientras investigan el alcance de los daños ocasionados por el ataque.

Rusia golpea el Mar Negro

Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso informó sobre ataques con drones de largo alcance contra embarcaciones que, según Moscú, abastecían militarmente a Ucrania.

Medios militares rusos aseguraron que drones Geran-4 Seeker y Gerbera Seeker atacaron un buque portacontenedores cerca de la isla Zmeiny (Isla de las Serpientes) y otra embarcación atracada en el puerto ucraniano de Chornomorsk, en la región de Odesa.

Las autoridades ucranianas no han confirmado oficialmente estos daños.

La ofensiva naval ucraniana

Mientras tanto, Ucrania afirmó haber ejecutado una nueva ofensiva nocturna con drones aéreos y navales contra embarcaciones que operan en los mares Negro y de Azov.

De acuerdo con el comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados, Robert Brovdi, fueron atacadas 13 embarcaciones, entre ellas buques de carga, un petrolero, un gasero, un remolcador y dos grúas flotantes utilizadas, según Kiev, para apoyar la logística militar rusa.

Ucrania sostiene que desde el inicio de esta campaña, el pasado 6 de julio, han sido atacadas 172 embarcaciones.

La OTAN aumenta la vigilancia

La actividad militar también se intensificó en el espacio aéreo del Mar Negro.

Fuentes europeas informaron que un avión estadounidense de reconocimiento Bombardier Challenger 650 Artemis II, operado por la OTAN, realizó un breve vuelo de vigilancia desde su base en Constanza, Rumanía.

El día anterior también fue detectado un dron estratégico RQ-4D Phoenix, marcando el regreso de este tipo de aeronaves a la zona después de varios meses.

Polémica por ataques a centros logísticos

En otro desarrollo del conflicto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que autorizó ataques contra grandes centros logísticos de la empresa Wildberries en las regiones rusas de Moscú y Tambov.

Kiev sostiene que esas instalaciones eran utilizadas para almacenar componentes destinados a la fabricación de drones y otros equipos militares.

Sin embargo, Rusia afirma que se trata de almacenes comerciales donde operaban empresas civiles y denuncia que los ataques provocaron víctimas entre la población.

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