¡Ormuz al rojo vivo! Negociaciones avanzan, pero Irán y Trump chocan por control del estrecho
Qatar dice que las conversaciones entre Omán e Irán entraron en una fase avanzada, mientras Teherán condiciona la reapertura de Ormuz a concesiones de Estados Unidos; Trump vuelve a amenazar con escalar el conflicto y un buque saudí es atacado en Bab el-Mandeb con tres tripulantes muertos.

ORIENTE MEDIO
El estrecho de Ormuz continúa convertido en uno de los principales focos de tensión del conflicto entre Estados Unidos e Irán, mientras los esfuerzos diplomáticos para garantizar la navegación comercial avanzan entre amenazas, exigencias y profundas diferencias sobre quién tendrá el control de una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta.
Las conversaciones entre Omán e Irán entraron en una etapa avanzada, según informó Majed bin Mohammed al-Ansari, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, quien destacó los esfuerzos omaníes para reducir la escalada y buscar una salida negociada.
Sin embargo, avanzar en las conversaciones no significa que exista un acuerdo definitivo.
Teherán mantiene una posición firme: cualquier entendimiento sobre las rutas marítimas no implica necesariamente la reapertura completa del estrecho. Irán ha señalado que el restablecimiento de la navegación dependerá de que Estados Unidos retire determinadas condiciones impuestas contra la República Islámica.
El punto de mayor fricción es precisamente el futuro régimen de navegación por Ormuz. Irán y Omán han venido discutiendo posibles rutas para permitir el tránsito seguro de buques, pero Washington rechaza cualquier fórmula que otorgue a Teherán capacidad para obstaculizar o condicionar unilateralmente la navegación internacional.
Trump no descarta más guerra
Mientras la diplomacia intenta abrir una puerta, el presidente estadounidense, Donald Trump, mantiene sobre la mesa la posibilidad de una nueva escalada militar contra Irán.
[Ormuz no está cerrado diplomáticamente, pero tampoco está abierto políticamente. Y en Oriente Medio, cuando las rutas del petróleo se convierten en armas de negociación, cualquier chispa puede incendiar nuevamente toda la región.]
Trump ha advertido que Estados Unidos conserva la capacidad de intensificar las operaciones militares si considera necesario hacerlo. La amenaza vuelve a elevar la incertidumbre en momentos en que Washington y Teherán buscan, a través de intermediarios, una salida al conflicto.
El mandatario estadounidense también ha endurecido su posición negociadora al exigir a Irán compensaciones por los daños y las muertes relacionados con el conflicto, una demanda que añade otro obstáculo a las conversaciones.
Así, mientras Omán intenta acercar posiciones, Washington presiona y Teherán utiliza el control de Ormuz como una de sus principales cartas de negociación.
Ormuz, la llave del petróleo mundial
El estrecho de Ormuz no es simplemente otro paso marítimo.
Es una de las arterias fundamentales del comercio energético mundial. Su bloqueo o funcionamiento restringido tiene consecuencias inmediatas sobre el transporte de petróleo y gas, los precios internacionales de la energía y las economías de numerosos países.
Por eso, cualquier acuerdo que determine quién controla las rutas de entrada y salida del estrecho tiene implicaciones que van mucho más allá de Irán, Omán o Estados Unidos.
La tensión ha llevado incluso a algunos países del Golfo a estudiar alternativas para reducir su dependencia de Ormuz, aunque las opciones disponibles son limitadas y costosas.
Bab El-Mandeb también arde
Mientras Ormuz permanece bajo presión, otro punto estratégico de la navegación mundial volvió a convertirse en escenario de violencia.
Un buque mercante vinculado a una empresa saudí fue atacado con un misil en el estrecho de Bab el-Mandeb, la estratégica vía marítima que comunica el mar Rojo con el golfo de Adén.
Según reportes difundidos este martes, el ataque, atribuido a los hutíes de Yemen, dejó tres tripulantes muertos: dos ciudadanos de Pakistán y uno de Indonesia.
El incidente vuelve a poner bajo presión la navegación comercial en una región donde los buques mercantes se encuentran expuestos a ataques con misiles y drones.
Bab el-Mandeb constituye, junto con el estrecho de Ormuz, una de las grandes arterias marítimas de Oriente Medio. Cualquier interrupción prolongada en cualquiera de estas rutas puede afectar el comercio internacional y elevar los costos del transporte y de la energía.
Dos estrechos, una misma crisis
El escenario es cada vez más peligroso.
Por un lado, Ormuz se encuentra en el centro de una disputa diplomática y militar entre Irán y Estados Unidos.
Por otro, Bab el-Mandeb vuelve a demostrar que la guerra y sus repercusiones pueden extenderse mucho más allá de las fronteras de los países directamente enfrentados.
La diplomacia de Omán intenta abrir una salida en Ormuz, pero las condiciones de Teherán y las exigencias de Washington mantienen el acuerdo lejos de estar asegurado.
Y mientras los diplomáticos negocian, los misiles siguen hablando.



