¿Terrorismo? Matan con una bomba al jefe de inteligencia militar en Bengasi
El general Fawzi al-Mansouri murió tras la explosión de un artefacto en su vehículo; ningún grupo ha reivindicado el ataque, mientras las autoridades investigan quién está detrás del atentado que sacude al este de Libia.

BENGASI, Libia.
El jefe de la inteligencia militar de las fuerzas del mariscal Khalifa Haftar murió en un atentado con explosivos que vuelve a estremecer a Bengasi y coloca nuevamente bajo presión la seguridad en el este de Libia.
El general de división Fawzi al-Mansouri, director de Inteligencia Militar de las fuerzas que controlan gran parte del este del país, murió el lunes tras la explosión de un artefacto en su vehículo, según informaron fuentes oficiales y medios de comunicación libios.
El atentado ocurrió en la zona de Al-Hawari, en Bengasi, y las autoridades acordonaron el lugar para iniciar las investigaciones. Las circunstancias exactas de la colocación y detonación del explosivo todavía son objeto de investigación.
Al-Mansouri sufrió heridas mortales como consecuencia de la explosión y falleció en el lugar.
Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría del ataque, por lo que no existe confirmación oficial de que detrás del asesinato se encuentre una organización terrorista.
La muerte del general representa, sin embargo, un duro golpe para la estructura de seguridad de las fuerzas de Haftar, que mantienen el control de amplias zonas del este de Libia.
Un objetivo de alto valor
Al-Mansouri ocupaba uno de los cargos más sensibles dentro del aparato militar del este libio: dirigía los servicios de inteligencia militar de las fuerzas de Haftar.
El general había participado en reuniones de alto nivel con responsables militares y de seguridad, y era considerado una pieza importante dentro de la estructura de mando del este del país.
Su asesinato mediante un artefacto explosivo plantea interrogantes sobre la capacidad de los responsables para penetrar los sistemas de seguridad de una de las principales figuras militares de Bengasi.
¿Quién está detrás?
La gran incógnita permanece sin respuesta.
Las autoridades no han identificado públicamente a los autores ni han atribuido el atentado a ninguna organización.
La investigación deberá establecer si se trató de una operación de carácter político, una disputa interna, una acción de grupos armados o un ataque ejecutado por alguna organización extremista.
Por ahora, cualquier atribución sería prematura.
Bengasi, otra vez bajo la sombra de la violencia
El asesinato revive los recuerdos de los años de violencia que convirtieron a Bengasi en uno de los principales escenarios de la guerra y de los enfrentamientos entre fuerzas rivales y grupos extremistas.
Libia continúa dividida políticamente entre estructuras de poder rivales, con las fuerzas de Haftar dominando gran parte del este y del sur, mientras el Gobierno de Unidad Nacional mantiene su base en Trípoli.
En ese escenario fragmentado, el asesinato de un jefe de inteligencia militar adquiere una dimensión particularmente delicada.



