Puerto Rico se queda sin agua! Sequía extrema vacía embalses y dispara el racionamiento
Más de 180,000 abonados enfrentan cortes de hasta 48 horas, mientras Carraízo sigue perdiendo agua, los camiones cisterna entran en acción y crece la demanda de agua embotellada en los comercios.

El agua empieza a convertirse en un problema nacional
SAN JUAN, Puerto Rico (Servicio Especial RI).- Puerto Rico atraviesa una de sus peores crisis de agua de los últimos años, provocada por una combinación peligrosa, una sequía excepcional, embalses en niveles críticos y una infraestructura de acueductos envejecida que arrastra problemas de mantenimiento y pérdidas.
El Gobierno declaró el estado de emergencia por sequía el 31 de julio y comenzó un programa de racionamiento que afecta a más de 180,000 abonados.
En las zonas abastecidas por el embalse Carraízo, los cortes se realizan en ciclos de 48 horas, alternando el suministro entre sectores.
La situación afecta a San Juan, Carolina, Trujillo Alto, Canóvanas, Loíza, Gurabo y Juncos, entre otros municipios conectados al sistema de Carraízo. Las autoridades han advertido que el racionamiento podría prolongarse durante agosto y que su duración dependerá de la evolución de la sequía.
Carraízo sigue perdiendo agua
La situación del embalse Carraízo es particularmente preocupante. El monitoreo más reciente de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados muestra que continúa perdiendo nivel, mientras otros embalses también registran descensos.
El martes 11 de agosto, 13 de las 19 reservas monitoreadas habían disminuido, y este miércoles se reportó que Carraízo perdió otros cinco centímetros.
El problema no es únicamente Carraízo, otros 12 embalses habían registrado descensos días atrás, lo que confirma que la sequía está afectando de manera amplia las reservas de agua de la isla.
Julio fue un mes extraordinariamente seco
Hay un dato que explica la gravedad de la situación, ya que en julio de 2026 fue el mes más seco registrado en San Juan en más de 120 años. Para el 4 de agosto, aproximadamente 25 % de Puerto Rico estaba bajo sequía severa y otro 36 % bajo sequía moderada, según el U.S. Drought Monitor.
Los pronósticos tampoco son alentadores. El fortalecimiento del fenómeno El Niño podría mantener condiciones más secas de lo normal y prolongar la crisis por varias semanas.
¿Y los supermercados?
Sí existen imágenes y reportes de góndolas prácticamente vacías de agua embotellada en algunos establecimientos, producto de la fuerte demanda. Incluso se han difundido imágenes de supermercados en Caguas con anaqueles casi vacíos.
Pero hay que tener cuidado con afirmar que Puerto Rico ya sufre una escasez generalizada de agua embotellada, porque el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) sostiene lo contrario.
El secretario de DACO, Hiram Torres Montalvo, aseguró el 6 de agosto que existe suficiente inventario de agua embotellada para atender la demanda y advirtió que los comercios pueden limitar las cantidades vendidas a cada consumidor para evitar compras excesivas.
Por tanto, la situación que puede describirse con mayor precisión es que hay una fuerte presión sobre el mercado de agua embotellada y algunos supermercados están registrando faltantes temporales o góndolas vacías, pero las autoridades niegan que exista, por ahora, una escasez general de agua embotellada en toda la isla.
Eso es importante periodísticamente para no confundir escasez puntual por aumento de la demanda con una escasez generalizada del producto.
El problema es viejo y profundo
La sequía está destapando una vulnerabilidad estructural.
Puerto Rico no solamente tiene menos agua en sus embalses, también posee una red de distribución antigua y con importantes pérdidas, lo que agrava el impacto de cada período seco. Residentes de algunas comunidades aseguran que llevan meses —y en determinados casos más de un año— sufriendo interrupciones y baja presión.
La propia crisis ha obligado a las autoridades a organizar distribución de agua mediante camiones, priorizando hospitales, centros de cuidado prolongado y otras instalaciones esenciales.
Además, la crisis ya empieza a afectar al sector turístico. Al menos 12 hoteles reportaron cerca de US$2 millones en gastos adicionales relacionados con la falta de agua y las medidas adoptadas para mantener el servicio a sus huéspedes.
La fotografía de la crisis
Más de 180,000 abonados sometidos a ciclos de interrupción de 48 horas.
25 % de Puerto Rico bajo sequía severa y otro 36 % bajo sequía moderada, según el reporte citado por ABC News.
San Juan registró en julio su mes más seco en más de 120 años.
Carraízo continúa perdiendo agua, mientras otros embalses también descienden.
Camiones cisterna están siendo utilizados para atender instalaciones esenciales.
Algunos supermercados han mostrado góndolas vacías de agua, aunque DACO insiste en que no existe una escasez general del producto.
Y lo más preocupante: todavía no hay certeza de cuándo terminará el racionamiento.
En otras palabras, Puerto Rico no está simplemente enfrentando una temporada seca: la sequía está poniendo a prueba todo el sistema de abastecimiento de agua de la isla.



