Rusia y Ucrania intercambian 103 prisioneros; pero intensifican ataques con misiles y drones
206 prisioneros regresaron hoy a sus respectivos países, pero en el campo de batalla continúan los misiles y los drones causando daños en territorio ucranianos y rusos. El intercambio humanitario abre una pequeña ventana de diálogo, mientras la guerra vuelve a cerrarla con fuego.

EUROPA
Rusia y Ucrania realizaron este miércoles un nuevo intercambio de prisioneros de guerra bajo la fórmula 103 por 103, en uno de los escasos puntos de cooperación humanitaria que todavía mantienen ambos países en medio de una guerra que continúa escalando.
El Ministerio de Defensa ruso informó que 103 militares rusos capturados por las fuerzas ucranianas fueron liberados y trasladados a territorio controlado por Moscú, mientras que otros 103 militares ucranianos fueron entregados a Kyiv.
El intercambio fue facilitado por Emiratos Árabes Unidos y constituye el primero de este tipo entre ambos países desde junio.
Las autoridades rusas señalaron que los militares liberados serán trasladados a instalaciones médicas para recibir atención física y psicológica antes de reunirse con sus familiares.
Misiles y drones vuelven a golpear
El gesto humanitario se produjo mientras la guerra aérea continúa aumentando de intensidad.
Durante la noche y las primeras horas de este miércoles, Ucrania informó que Rusia lanzó dos misiles balísticos Iskander-M y 65 drones contra territorio ucraniano. Según la Fuerza Aérea ucraniana, 58 de los drones fueron neutralizados.
Los ataques se producen después de una jornada especialmente sangrienta. Un bombardeo ruso contra la localidad de Pechenihy, en la región de Járkov, dejó al menos 10 muertos y 18 heridos, según autoridades ucranianas citadas por Reuters. El ataque impactó una zona con comercios, viviendas y vehículos.
Al mismo tiempo, Ucrania mantiene una intensa campaña de ataques con drones de largo alcance contra territorio ruso. En las últimas jornadas, Moscú denunció una de las mayores oleadas de drones desde el comienzo de la guerra, con cientos de aparatos dirigidos contra distintas regiones rusas, incluida la zona de Moscú y Crimea.
Golpe a infraestructura rusa
Entre los objetivos alcanzados recientemente se encuentra una importante instalación industrial rusa. Autoridades locales informaron de un incendio en una refinería de Ufa, después de un ataque con drones ucranianos. Rusia aseguró que sus defensas aéreas derribaron varios de los aparatos, aunque uno de ellos habría alcanzado la instalación y provocado el incendio.
La ofensiva ucraniana también ha puesto bajo presión centros logísticos y de infraestructura energética rusos, mientras Moscú mantiene sus ataques contra instalaciones civiles, energéticas y militares en Ucrania.
Una guerra que no da tregua
El intercambio de prisioneros representa una señal de que todavía existen canales para acuerdos humanitarios entre Moscú y Kyiv, pero no significa que exista un avance equivalente hacia un alto el fuego.
Por el contrario, los acontecimientos de las últimas horas muestran una nueva escalada en la guerra aérea: Rusia continúa empleando misiles y grandes oleadas de drones contra Ucrania, mientras Kyiv aumenta la profundidad y frecuencia de sus ataques contra instalaciones militares, energéticas, industriales y logísticas dentro de Rusia.
La situación mantiene en máxima tensión a Europa, mientras Moscú ha advertido incluso al Reino Unido de posibles consecuencias por el supuesto uso de drones de fabricación británica en ataques ucranianos contra territorio ruso.



