Hutíes golpean a Arabia, Irán aprieta en Ormuz y EE. UU. recoge tropas de Irak

Yanbu vuelve a quedar bajo fuego, un petrolero de bandera togolesa es atacado en el estrecho de Ormuz y Washington acelera su salida de Irak mientras el mapa de Oriente Medio se convierte en un polvorín.
ORIENTE MEDIO
Los hutíes de Yemen, Ansar Allah, intensificaron sus ataques contra Arabia Saudita y afirmaron haber lanzado una nueva ofensiva con misiles y drones contra instalaciones estratégicas, entre ellas objetivos vinculados con Saudi Aramco en Yanbu, el importante puerto petrolero saudí del mar Rojo, y la base aérea de Khamis Mushait.
Reuters confirmó que los ataques hutíes contra Yanbu y otras ciudades saudíes forman parte de una escalada que ya amenaza directamente la infraestructura energética y las rutas marítimas de la región.
La situación es particularmente delicada porque Yanbu funciona como una salida estratégica para el petróleo saudí hacia el mar Rojo. Reuters informó este viernes que Aramco está aumentando los embarques desde sus terminales del golfo Pérsico y utilizando transferencias buque a buque frente a Omán para compensar la reducción de los volúmenes que salen por Yanbu después de ataques contra el oleoducto Este-Oeste.
El petróleo vuelve a quedar atrapado en el fuego cruzado de Oriente Medio.
Los hutíes también aseguran haber derribado un dron saudí
En otro episodio de la escalada, los hutíes afirmaron haber derribado sobre Saná un dron saudí Wing Loong II, de fabricación china.
La versión fue difundida por el portavoz militar hutí Yahya Saree, quien aseguró que la aeronave realizaba labores de reconocimiento sobre la capital y fue alcanzada por un misil tierra-aire.
El derribo ha sido reportado por medios especializados, pero los detalles técnicos de la operación proceden principalmente de la propia organización hutí y no han sido verificados de forma independiente.
La guerra aérea sobre Yemen y Arabia Saudita vuelve a tomar fuerza mientras las fuerzas saudíes intensifican sus ataques contra posiciones hutíes.
La escalada ya tiene consecuencias humanitarias: la Organización Internacional para las Migraciones informó que al menos 112.000 personas han sido desplazadas dentro de Yemen, mientras miles más han huido por mar hacia Yibuti.
Guardia Revolucionaria ataca al petrolero Trend
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó haber atacado y detenido al petrolero Trend, de bandera de Togo, después de que se produjera un incendio a bordo mientras intentaba atravesar el estrecho de Ormuz. Teherán sostiene que el buque intentaba realizar un tránsito que calificó de “ilegal”.
La información fue difundida por la agencia estatal iraní IRNA; la Organización de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) confirmó un incidente de seguridad en la zona, aunque inicialmente no identificó el buque involucrado.
El episodio vuelve a poner a Ormuz en el centro del tablero energético mundial. En tanto que e tráfico por el estrecho permanece muy por debajo de los niveles habituales: datos preliminares citados por Reuters registraron apenas cuatro buques de carga atravesándolo el jueves, frente a un promedio reciente de 16. Por esa vía transitaba normalmente alrededor de una quinta parte del petróleo y gas mundial, por lo que cada ataque o incidente marítimo repercute inmediatamente en los mercados.
Estados Unidos prepara la salida de Irak
Estados Unidos avanza hacia la retirada de sus fuerzas de Irak, con el 30 de septiembre de 2026 establecido como fecha para concluir la misión militar de la coalición internacional contra el Estado Islámico. El repliegue incluye posiciones y sistemas de defensa aérea estadounidenses instalados en Erbil, capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí.
La salida adquiere especial importancia porque las baterías Patriot y otros sistemas estadounidenses han desempeñado un papel en la defensa de Erbil frente a misiles y drones. La retirada deja interrogantes sobre quién cubrirá ese vacío de seguridad. Al mismo tiempo, grupos armados iraquíes respaldados por Irán mantienen su negativa a desarmarse, lo que añade otra capa de tensión al escenario posterior a la salida estadounidense.



