Dio Astacio, la Sabana Larga te está dando un ¡nocaut!

El hoyo no habla, pero tiene más fuerza que el alcalde: vehículos brincando, asfalto destruido y conductores pagando la factura en plena avenida.
Hace dos semanas publicamos una información sobre el deterioro de un tramo de la avenida Sabana Larga, en el Ensanche Ozama.
El título era: «Sabana Larga, ¿calle de nadie o avenida sin dolientes?»
Y, por lo que muestran nuevamente las imágenes, la pregunta sigue esperando respuesta.
Ese tramo de la avenida Sabana Larga, próximo a la avenida Las Américas, continúa deteriorándose ante la mirada de quienes transitan diariamente por allí.
El problema no necesita lupa ni detective. Está a la vista: asfalto destruido, hoyos, desniveles y agua acumulada, mientras los conductores tienen que hacer malabares para evitar que sus vehículos paguen los platos rotos.
El alcalde Dio Astacio parece no haberse enterado —o por lo menos no ha dado señales visibles de ello— de que esa vía necesita atención.
Y aquí viene la parte picante: una simple zanja está haciendo lo que no han podido hacer muchos discursos: poner al alcalde contra las cuerdas.
Los ciudadanos sí sienten el problema cada vez que un vehículo cae bruscamente en uno de esos hoyos. Ahí no hay teoría: hay golpes, daños y conductores buscando cómo sobrevivir al tramo sin dejar una pieza del vehículo en el pavimento.
Definitivamente, ese pedacito de la Sabana Larga parece una vía huérfana, sin doliente y sin padrino.

¿Y los diputados oficialistas de la zona? Parece que tampoco han visto el espectáculo que tienen casi en la esquina de Las Américas.
Eso sí: los piropos y maldiciones que recibe Dio Astacio cada vez que un vehículo cae de golpe en ese hoyo son muchos e impublicables.
¡Dio, date una vueltecita por ahí!
Porque mientras usted administra desde el despacho, la Sabana Larga está administrando golpes a los vehículos.
Ojalá que esta vez el mensaje no termine archivado. El problema está en la calle, las imágenes lo muestran y los ciudadanos lo sufren.
Una simple zanja ya le propinó un nocaut al alcalde de Santo Domingo Este. Ahora falta que la Alcaldía se levante de la lona y mande a reparar la vía.



