INTERNACIONALES

¡Irán sube de tono! “Ataquen nuestros activos y serán atacados”

Petróleo sube: Brent US$97,93 y el WTI se acerca a los US$93

Qalibaf amenaza con golpear intereses petroleros y gasísticos de EEUU en la región; Teherán anuncia una nueva zona restringida alrededor de Ormuz y el petróleo se dispara hacia los US$100

 

ORIENTE MEDIO

 La guerra entre Estados Unidos e Irán entró en una nueva fase de máxima tensión, con Teherán advirtiendo que cualquier ataque contra sus instalaciones petroleras y gasísticas provocará represalias contra intereses energéticos estadounidenses en la región.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, lanzó la advertencia este lunes en un mensaje publicado en X, después de que el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, amenazara con destruir buques petroleros iraníes si Teherán vuelve a atacar embarcaciones de la Armada de Estados Unidos.

“Ataquen nuestros activos y serán atacados”, advirtió Qalibaf, quien aseguró que Teherán ya ha demostrado su capacidad para golpear posiciones estadounidenses en la región.

El dirigente iraní sostuvo que la infraestructura energética estadounidense tampoco está fuera del alcance de las represalias.

“Las empresas estadounidenses de petróleo y gas presentes en estas aguas y las instalaciones también comparten esa vulnerabilidad”, afirmó, en referencia a los intereses energéticos estadounidenses desplegados en el Golfo.

La amenaza llega después de que Estados Unidos atacara tres petroleros iraníes, incluido uno cerca de la isla de Kharg, uno de los principales centros de exportación de crudo de Irán. Washington afirmó que los ataques respondieron a lanzamientos de misiles iraníes contra dos buques de guerra estadounidenses.

Irán respondió atacando buques que, según sus autoridades, utilizaban rutas no autorizadas a través del estrecho y amenazando con ampliar las restricciones a la navegación.

Ormuz: la nueva bomba de tiempo

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, anunció que Teherán establecerá en los próximos días una nueva “zona restringida” fuera del estrecho de Ormuz.

Según Rezaei, la zona comenzará donde se inicia el bloqueo naval estadounidense y se extenderá hacia sectores del Golfo. Las embarcaciones que ingresen en el área podrían ser incorporadas a una lista de sanciones iraníes.

Rezaei también anunció que Irán presentará mapas de un nuevo corredor marítimo para el tránsito de embarcaciones por Ormuz.

Las declaraciones elevan todavía más el riesgo para la navegación internacional, aunque no existe una confirmación independiente de todas las afirmaciones militares realizadas por Teherán, incluida la supuesta efectividad de un nuevo misil antibuque contra una embarcación estadounidense.

Mientras Irán asegura que mantiene el control del estrecho, Washington rechaza esa interpretación y sostiene que la vía marítima continúa siendo un paso internacional estratégico.

Lo que sí está confirmado es que el tráfico comercial se ha desplomado.

Según datos citados por Reuters, durante los últimos diez días el promedio diario de buques de carga que atravesaron Ormuz cayó a unos 10, el nivel más bajo desde mayo. El sábado llegaron a transitar apenas dos embarcaciones.

El estrecho es uno de los principales corredores energéticos del planeta y por él transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo. Cualquier interrupción prolongada representa una amenaza directa para los mercados energéticos y para la economía mundial.

El petróleo vuelve a rugir

La escalada militar ya está golpeando los mercados.

El Brent llegó este lunes a US$97,93 por barril, su nivel más alto desde el 24 de julio, antes de moderarse y cotizar alrededor de US$96,19. El WTI también se acercó a los US$93 durante la jornada.

La presión sobre los precios se produce mientras disminuye el tráfico marítimo por Ormuz y aumenta el temor a nuevos ataques contra petroleros y buques vinculados con Estados Unidos o Irán.

Los mercados están reaccionando no solo a los ataques ya registrados, sino también al riesgo de que la confrontación convierta las rutas marítimas del Golfo en un escenario permanente de guerra.

Estados Unidos ya atacó tres petroleros iraníes durante el fin de semana, mientras la Guardia Revolucionaria Islámica respondió con ataques contra embarcaciones que consideró vinculadas con rutas prohibidas y contra intereses estadounidenses.

La situación amenaza con convertirse en una peligrosa guerra de petroleros, en la que cada ataque puede provocar otro y, con él, una nueva interrupción del suministro mundial.

La amenaza que mantiene en vilo al mercado

La preocupación central ahora no es solamente cuánto petróleo se ha perdido, sino qué ocurrirá si el conflicto continúa escalando.

Si Washington amplía sus ataques contra la infraestructura energética iraní y Teherán cumple su amenaza de golpear instalaciones petroleras y gasísticas estadounidenses en el Golfo, el conflicto podría extenderse mucho más allá de las aguas de Ormuz.

Y el mercado ya está dando la señal de alarma: el Brent vuelve a rozar los US$100.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba