Rusia acusa a la OTAN de convertir el Ártico en un polvorín militar

Moscú advierte que está incorporando a su planificación de defensa los movimientos de la Alianza “en el agua, en tierra, en el aire y en el espacio”, mientras denuncia el avance de la infraestructura militar hacia el norte.
VLADIVOSTOK
Rusia elevó nuevamente el tono contra la OTAN y advirtió que el Ártico se está transformando en una nueva zona de rivalidad militar, mientras Moscú asegura que está incorporando los movimientos de la Alianza Atlántica a su planificación de defensa.
El viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Alexander Grushko, declaró este martes al margen del Foro Económico Oriental, en Vladivostok, que Moscú observa un incremento de maniobras militares y vuelos de bombarderos estratégicos en el Ártico.
Según Grushko, Rusia considera estos acontecimientos dentro de su planificación militar y evalúa los riesgos procedentes de la OTAN “en el agua, en tierra, en el aire y en el espacio”.
Moscú mira hacia el norte
Grushko sostuvo que el Ártico está dejando de ser únicamente un espacio de cooperación económica y científica para convertirse, desde la perspectiva rusa, en un escenario de competencia estratégica.
El diplomático acusó a la OTAN de impulsar la iniciativa denominada “Arctic Sentry” y afirmó que Moscú observa el incremento de las compras de armamento destinado a la región, así como el desplazamiento hacia el norte de infraestructura militar de países de la Alianza.
Rusia también sostiene que los ejercicios militares y las actividades aéreas estratégicas en el Ártico están modificando el equilibrio de seguridad en una zona que durante décadas ha adquirido una importancia creciente por sus rutas marítimas, recursos naturales y posición geográfica.
Rusia prepara respuestas
El Gobierno ruso ha señalado anteriormente que la evolución de la infraestructura militar de la OTAN hacia el norte forma parte de los factores que Moscú incorpora a su planificación defensiva.
La tensión no se limita al Ártico. Rusia y la OTAN mantienen una confrontación política y militar mucho más amplia derivada de la guerra en Ucrania, y Moscú considera la expansión de las capacidades occidentales en el norte como un elemento adicional de presión estratégica.
Las declaraciones de Grushko deben entenderse como la posición oficial de Moscú y no como una confirmación independiente de que la OTAN esté preparando una ofensiva contra Rusia.
Vladivostok mueve sus fichas
Las declaraciones se producen durante el Foro Económico Oriental 2026, que comenzó este 1 de septiembre en Vladivostok y se extenderá hasta el día 4.
El foro reúne actividades sobre inversión, infraestructura, tecnología, cooperación internacional y desarrollo del Lejano Oriente ruso. Su lema central este año es “El Lejano Oriente: desarrollo para el beneficio de los pueblos”.
Pero mientras Rusia habla de desarrollo económico y cooperación con Asia, el mensaje militar de Moscú vuelve a colocar al Ártico en el centro del tablero geopolítico.
El hielo se derrite, pero la tensión militar aumenta: el extremo norte se está convirtiendo en otra pieza de la confrontación entre Rusia y Occidente.



