¡Que devuelvan El Nacional! Caracas no puede convertir la justicia en arma contra la prensa

Defender al histórico diario venezolano no es defender un negocio: es enfrentar el despojo, rescatar la libertad de prensa y devolver a sus legítimos propietarios un símbolo de la democracia venezolana.
Defender a El Nacional de Caracas no es defender a una empresa. Es defender la libertad de prensa, la democracia y la memoria histórica de Venezuela.
El Nacional, fundado en 1943 por Henrique Otero Vizcarrondo, ha sido por más de 80 años el periódico de referencia de Venezuela y de América Latina. Por sus páginas pasó lo mejor del pensamiento democrático venezolano: Arturo Uslar Pietri, Ramón J. Velásquez, Miguel Otero Silva.

Hoy ese patrimonio está secuestrado. Mediante una maniobra judicial espuria, orquestada por Diosdado Cabello, uno de los hombres más poderosos del chavismo, se despojó a sus legítimos propietarios y editores de su sede, de sus edificios, de sus rotativas, de sus bienes y equipos.
Una sentencia de 2021 que condena al diario a pagar más de 13 millones de dólares por «daño moral» por replicar una noticia de ABC de España, sirvió de excusa para embargar y apropiarse de todo.
Es un caso de libro de cómo se usa la justicia para robar y para silenciar.
UN TESTIMONIO PER SONAL: MI DEUDA CON EL NACIONAL
Yo no hablo de oídas. En 1976/1977 yo era estudiante en la UCV, la Universidad Central de Venezuela, en Caracas. En ese momento sufría persecución política por parte del gobierno de Joaquín Balaguer en República Dominicana, el de los 12 años sangrientos.
Y allí, en Caracas, encontré solidaridad. El Nacional de Caracas abrió sus páginas a nuestra causa, a la denuncia contra la represión balaguerista, a la lucha por la democracia en República Dominicana. Ese periódico prestigioso fue solidario conmigo y con nuestras luchas en favor de la democracia cuando más lo necesitábamos.
Venezuela era entonces la capital de la democracia y del exilio latinoamericano. Y El Nacional era su voz.
Por eso hoy no puedo callar.
HAY QUE HACER JUSTICIA
Reclamo con fuerza:
1. La devolución inmediata de la sede, edificios, bienes y equipos de El Nacional a sus legítimos propietarios y editores , la familia Otero y su equipo.
2. La anulación de esa sentencia confiscatoria que es una vergüenza para el derecho interamericano.
3. Reparación moral y material por el daño causado.
Quitarle El Nacional a Diosdado Cabello y devolvérselo a sus dueños no es venganza. Es justicia. Es el primer paso para una Venezuela libre y democrática pronto, donde la prensa no sea enemiga sino garantí a de libertad.
¡Viva El Nacional de Caracas!
¡Viva una Venezuela libre!



