
Mensaje 4852
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
En el pasado mes de agosto me contactó un hermano de Iglesia para plantearme su hermoso proyecto de un libro que estaba editando en honor a la Virgen de Altagracia, como buen mensajero del Señor, mi hermano ha querido poner en manos del pueblo dominicano una secuencia de oraciones para que cada día tengamos las inspiraciones divinas necesarias para dirigirnos a quien siempre nos protege, vela por nuestro sueño y nos ama como nuestra Madre Espiritual, la Virgen María de la Altagracia.
Luis Marino López ha sido el fiel seguidor de Nuestra Señora de la Altagracia, Virgen Protectora del Pueblo Dominicano, quien, con un entusiasmo sorprendente, una fe inquebrantable, una devoción admirable y una obediencia humilde hacia el Hijo Jesús, se ha dejado llevar de las directrices del Padre Dios, para culminar con éxito tan maravillosa obra.
Pero cuando trabajamos para el Señor, son muchas las situaciones que se dan en torno a la realización de sus obras, que no alcanzamos a ver porque van tocando corazones y reavivando la fe de muchos, incluso de todos los involucrados.
Con mucho beneplácito asumí la responsabilidad de colaborar con 10 oraciones para la Virgen las cuales en un principio me dieron mucho trabajo, por tener que pensar, ¿Qué digo, como lo digo, como lo enfoco?, en mi Rosario diario le pedía a la Virgencita ayuda, fue entonces cuando recordé que mi deber era invocar al Espíritu Santo para que pusiera en mi mente y corazón las palabras con las que me tenía que dirigir a la Virgen Santísima, la Madre de Dios.
Como siempre, recibo respuesta a las 2:30 de la mañana, cuando al despertar empiezo a recibir las señales de lugar para dirigirme a tan digna mujer, bendita entre todas las mujeres, ni más ni menos que, la Madre de Dios.
Todo mi trabajo y mi labor personal se paralizó y pasé los días sin poderme detener con unas inspiraciones que salían de lo más profundo de mi corazón y mi alma, las que eran 10 se convirtieron en 200 oraciones.
Misión cumplida mi hermano Luis, si te dio trabajo conseguir el apoyo de los feligreses hermanos nuestros, para esta gran obra, era porque no habíamos tocado las puertas del Espíritu Santo, ahí está, bendiciendo tu corazón y listo para guiar tus pasos.
Víctor Martinez da gracias una vez más por el delicado detalle de mi Padre Dios, de permitir que Su Hijo Jesús transforme mi corazón, me llene de paz y de amor, que el Espíritu Santo me guíe siempre por el camino correcto y que la Virgen María, su Madre, ruegue e interceda por mis necesidades. Amén.
Considero que este ha sido un milagro más por intercesión de la Virgen María de la Altagracia.
Gracias a nuestra hermana Mayra Báez, este mensaje ha llegado hasta todos ustedes, bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



