Todos podemos ser Santos

Mensaje 4831
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
En la Biblia, la palabra «santo» se refiere principalmente a todos los creyentes vivos que han sido apartados y consagrados para Dios a través de Jesucristo, a diferencia del concepto tradicional de personas fallecidas y canonizadas.
La perspectiva sobre este tema varía según las diferentes tradiciones cristianas.
En los textos bíblicos, los apóstoles (como Pablo) llaman «santos» de manera cotidiana a los miembros vivos de las iglesias. Por ejemplo, en 1 Corintios 1:2, se dirige a «los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos».
La palabra “santo” proviene del término griego hagios, que significa consagrado, apartado o sagrado para un propósito divino.
La Biblia también exhorta constantemente a los creyentes a vivir en santidad y a imitar el carácter de Dios: «Sean santos, porque yo soy santo» (1 Pedro 1:16).
Para los protestantes, evangélicos, cualquier persona que ha aceptado a Jesucristo por la fe vive como un santo en la tierra, sin embargo, se considera que la oración y la adoración deben dirigirse únicamente a Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo).
Los católicos, ortodoxos, incluyen tanto a los cristianos en la tierra como a los que ya están en el cielo, distinguiendo formalmente a estos últimos mediante la canonización y consideran que se practica la invocación a los santos pidiendo su intercesión ante Dios, basándose en la comunión de los miembros del Cuerpo de Cristo.
En pocas palabras todos somos llamados a la santidad y podemos ser santos, esto sin obviar la condición humana, que queramos o no, nos somete a las tentaciones y en ocasiones nos hace caer en pecado, el valor de la santidad está en luchar por mantener la pureza, sin hacer daño a nadie y actuando conforme a los mandatos de Dios.
Víctor Martinez piensa que son muchos los santos que nos rodean y los que hemos conocido, por ejemplo, las hermanas Mirabal son tres santas que están en el cielo, así podría haber sido una gran santa mamá tingó, o cualquier otro conocido que sin importar sus debilidades sembraron en los corazones de muchos, viviendo su fe y testimoniando con sus acciones al Señor, hoy he recordado a San Juan Félix Pepén, San Amancio Escapa, y otros muchos que entregaron sus vidas al Señor.
Gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Lidia Grullón este mensaje ha llegado hasta todos ustedes. Bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



