El mundo arde.. nadie lo detiene
Irán desafía, Israel arrasa, el PRM va rumbo a la división y la democracia dominicana sigue secuestrada entre ambiciones, silencio y poder

Buenos días…
“Después del palo dado, ni Dios lo quita”. Refrán viejo, duro y real. Y eso deberían entenderlo ya las autoridades de Irán. Lo que pasó, pasó. Lo que no puede repetirse es este juego suicida de amenazas, desafíos y discursos incendiarios que tienen al planeta entero sentado sobre un barril de pólvora nuclear.
Ya basta de hablar plepla y de medir fuerzas como si el mundo fuera una finca privada de unos cuantos poderosos. Lo que corresponde ahora es sentarse de frente, con seriedad y sangre fría, a buscar una salida definitiva a un conflicto que mantiene a la humanidad en tensión permanente, temiendo que cualquier loco apriete un botón y convierta el planeta en un cementerio radiactivo.
Irán necesita inteligencia política, no bravuconería. Y debe buscar la mediación inmediata de potencias como China, Rusia e India para construir una salida diplomática seria. Que participen también Reino Unido, Francia, Alemania y Japón como observadores especiales, con voz, pero sin voto.
Porque ya hay que dejar de perder tiempo con organismos inservibles. La Organización de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos son estructuras agotadas, burocráticas e incapaces de imponer respeto. Nadie les hace caso. Nadie teme sus resoluciones. Son sellos decorativos de una diplomacia fracasada.
Ahora bien, si el presidente Donald Trump realmente quiere pasar a la historia como hombre de paz y no como administrador de guerras, debe frenar de golpe la maquinaria de destrucción de Israel, cuyas acciones están llevando la región al borde del abismo y empujando al mundo hacia una confrontación impredecible.
Y mientras el planeta arde, Cuba y Nicaragua siguen atrapadas en modelos políticos agotados, cerrados y represivos. Ya es hora de abrir las ventanas. De permitir libertades. De dejar que sus pueblos puedan elegir y ser elegidos sin miedo, sin controles y sin cadenas ideológicas.
Cada nación tiene derecho a construir su propio destino. Y esos pueblos hace tiempo que están ahítos de dictaduras, discursos eternos y promesas recicladas.
Y ojo, presidente Trump… su liderazgo crece, sí. Pero el poder mal administrado también destruye. Evite errores históricos. Evite baños de sangre innecesarios. Su liderazgo no estás en juego.
En otro tema… triste por cierto. Nos enteramos de que el veterano comunicador Ángel Martínez enfrenta una situación de salud extremadamente delicada. Según las informaciones recibidas, padece cáncer terminal y su condición se deteriora aceleradamente bajo la presión física, emocional y judicial a la que está siendo sometido en República Dominicana.
Y aquí hay una verdad incómoda: en este país, ni muchos narcotraficantes, desfalcadores del Estado y criminales peligrosos han sido perseguidos con la intensidad con la que han perseguido a Ángel Martínez.
¿Por qué tanto miedo? ¿Qué sabe? ¿Qué información maneja? ¿Por qué algunos sectores poderosos parecen desesperados por silenciarlo antes de que vuelva a hablar libremente?
Estados Unidos y su embajada en República Dominicana deberían prestar atención a este caso. Porque la percepción que existe en amplios sectores es que hay quienes temen que Ángel Martínez salga del país y revele información extremadamente sensible sobre narcotráfico, corrupción y estructuras de poder en la tierra de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón.
Y pasando al escenario político… Lo del Partido Revolucionario Moderno no es relajo ni chercha. La crisis interna es profunda, peligrosa y cada día más evidente. Ese partido está fracturado en parcelas enfrentadas y sin un liderazgo político verdaderamente unificador.
Y atención país… Hay sectores, “popis” dentro del oficialismo, apostando silenciosamente a que el caos interno aumente para que entonces entre en acción el presidente Luis Abinader, active toda la maquinaria congresual y política del Estado, se lleve a medio mundo por delante y deje abierto el camino hacia una eventual repostulación presidencial.
Sí… aunque públicamente digan otra cosa.
Y lo más peligroso es que uno de esos sectores tiene experiencia dividiendo partidos. Ya jugaron un papel determinante en la fractura del PRD. Y ahora, según fuentes políticas, mantienen conversaciones soterradas con sectores divisionistas del Partido de la Liberación Dominicana, los mismos que provocaron el nacimiento de la Fuerza del Pueblo, convertida hoy en la principal pesadilla electoral de sus antiguos compañeros y también de los jerarcas que disfrutan el poder.
Hay una verdad que algunos nunca entendieron: los liderazgos auténticos no se fabrican en laboratorios políticos.
Mientras tanto, el gobierno sigue extraditando narcotraficantes… “chivitos hartos de jobo”, piezas pequeñas del tablero. Pero el país sigue esperando por los nombres pesados. Por los de la famosa “lista negra”. Por los intocables de verdad.
¿Cuándo será que esos también “se van de vacaciones” para territorio del Tío Sam?
Y como portavoz de quienes no tienen voz, ¡Cógelo Picante! pregunta: ¿Cuándo el alcalde Dio Astacio comenzará a hacer respetar los espacios públicos de Santo Domingo Este?
Porque el desorden, el caos urbano y la improvisación siguen creciendo, mientras la gestión municipal parece vivir más en la propaganda que en las soluciones.
Y ojo… A partir del lunes vienen sorpresas gráficas sobre la gestión del pastor Astacio. Y no serán precisamente flores.
Y al cierre… Pregunta un lector: ¿Cuántos problemas reales de interés nacional ha resuelto verdaderamente el gobierno PRM-Luis Abinader? Pregunta un amigo lector.



