¿Qué pesa más, el poder del dedo o los votos del pueblo?

Recientemente observamos el cuestionamiento de un senador de Arizona al jefe del Pentágono (secretario de Defensa de Estados Unidos), y nos sorprendió la capacidad de un legislador para fiscalizar el manejo de los fondos destinados a la defensa estratégica de la nación.
Uno, Pete Hegseth, poderoso jefe de los cuerpos militares de la Unión Americana. El otro, Mark Kelly, cuestionando cómo el Pentágono gastaba el dinero destinado a la seguridad de Estados Unidos.
¿Riesgoso ese cuestionamiento? No, hombre, qué va. Pero entonces, ¿por qué aquí algunos legisladores se quejan de que ministros y directores los ignoran? ¡Vergonzoso!
Funcionarios del Primer Poder del Estado mendigando que les atiendan las llamadas.


