OPINION

Pido con urgencia cambio de imagen internacional de RD

Me apena y avergüenza tantos ruidos y escándalos

En los últimos años y meses he concentrado mis últimas energías para robustecer mi espíritu y alma. Primero, recuperar mi salud. Simultáneamente, ampliar y profundizar mis conocimientos.

También he dedicado muchos esfuerzos a labores humanitarias en el Caribe: República Dominicana, Venezuela, Haití, Cuba y más países de la Región. He estado en el terreno, viendo el dolor del pueblo.

Mis vínculos de últimas actualizaciones en el área de política latinoamericana me han vinculado con varias universidades. Con sistemas ultramodernos de tecnología de última generación, he aprendido un poco. Gracias a ONGs, gobierno de EEUU y amigos, creo que aprendí y tengo herramientas para desarrollar y aplicar mis preocupaciones y deseos de un mundo más justo, humano e incluyente, donde la educación, la ética, lo moral y la solidaridad humana sin discriminación sean nuestras prioridades de vida.

Y hoy confieso con seriedad mi preocupación: la República Dominicana se deteriora por dentro y por fuera.

Temas sensitivos que peligrosamente atacan al país: corrupción, inseguridad, complicidades e impunidad. Se observa con claridad vínculos políticos, funcionarios civiles y militares, jueces, fiscales, capos y seudoempresarios.

En esas exposiciones y, a veces, cuestionamientos incisivos, casi me han llevado a un paredón de fusilamiento. Pero aquí sigo, porque callar sería traicionar.

Cuando hablo de nuestros países, otras etnias y culturas nos presentan, mayormente a RD, como nación salvaje, de corrupción despiadada, sin orden jurídico y con gobiernos que no sirven.

Es tan grave la situación, de deterioro de la imagen nuestra, que me han mostrado videos y reportes ciertos de esos escándalos de corrupción. Algunos judicializados, otros reseñados en denuncias, y algunos obviados u olvidados por el sistema judicial.

Es tan caótica la situación, que la corrupción en Venezuela, el estado anárquico de Haití o el cambio de gobiernos cada 6 meses en Perú, los ponen en menor jerarquía mediática que los escándalos y ruidos que desde 1492 azotan a RD y se multiplican y amplían cada día más, con gobiernos que son elegidos con mañas, componendas y compromisos no muy puros.

La imagen internacional está afectada, mayormente en la inseguridad jurídica y la corrupción policial y judicial.

Miren a ver, consignando que soy abordado fuertemente sobre esos tópicos y, a veces, me apena y avergüenza tocarlos con crudeza. Pero callar sería traicionar. Vine a decir la verdad, aunque duela.

Pido con urgencia cambio de imagen internacional de RD. Frenar ruidos y escándalos que apenas y avergüenzan.

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