Señor ministro de Educación, ¿y los supervisores?

Por Augusto Álvarez
¡Qué vergüenza!
Recientemente observamos un video de una escuela donde no existe un baño para los alumnos. En su lugar, hay una letrina, aunque algunos residentes del paraje no olvidan que el 4 % del PIB está destinado a la educación.
También en Azua, en un sector conocido como Buenos Aires, se encuentra la escuela Gastón Fernández Deligne, donde ni siquiera llega agua, aunque sea para lavarse la cara y aliviar las altas temperaturas.
En ese plantel de Buenos Aires, Azua, se espera que las clases se inicien en la última semana del próximo mes de agosto. Queremos creer que los supervisores de obras ya rindieron cuentas al ministro y presentaron sus informes. Sin embargo, surge una pregunta inevitable: ¿recibieron las dietas y nunca asistieron a supervisar los trabajos?
Ante la falta de condiciones básicas en varios planteles escolares, la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) debería incluir en su agenda, si aún está a tiempo, estos pequeños detalles que podrían convertirse en grandes obstáculos al inicio del año escolar.


