LA JCE DE LOS RICOS ESTÁ FEA PARA LA FOTO

$33,000 dólares en un día en Madrid. Diez días de «intenso aprendizaje» por Europa para terminar verificando, como ironizó Diario Libre, si El Corte Inglés conserva sus departamentos y si el buen vino sigue bueno.
Ese es el turismo electoral con dinero del pueblo.
Mientras los hospitales no tienen insumos y una familia dominicana hace milagros para comer, tenemos una burocracia electoral que vive como jeque.
Lo he dicho y lo repito: estos países no están moral, jurídica y culturalmente preparados para sostener este modelo populista de supuesta democracia, con burocracia cara, indolente y corrupta.
Copiamos la democracia más cara del mundo, pero sin su ética de austeridad.
Y aquí viene lo más grave:
- Ese órgano electoral, árbitro de procesos y custodio de asuntos tan sagrados como la identidad nacional, está hoy seriamente cuestionado de arriba abajo.
- Arriba, con un gasto de $33,000 dólares en un día en Madrid que nadie ha sabido explicar.
- Abajo, con denuncias concretas y reiteradas en sus órganos inferiores -Juntas Municipales como la de Santo Domingo Oeste, Hondo Valle y otras zonas del país- donde se habla abiertamente de mafias y falsificación de documentos de identidad, actas de nacimiento y cédulas, vendidas a extranjeros, mayormente del vecino Haití.
Cuando el árbitro que debe garantizar quién es dominicano está bajo sospecha de estar supuestamente negociando esa misma dominicanidad, no estamos frente a un simple escándalo de viáticos. Estamos frente a una crisis de legitimidad, de soberanía y de seguridad nacional. Y eso hay que investigarlo y explicarle al país qué está sucediendo. ¡Cuenta clara!
Una JCE que cobra como país rico, que viaja como turista de lujo y que no cuida ni siquiera el registro de quiénes somos, no es árbitro. Es parte del problema. ¡Esa JCE está fea para la foto!



