
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Mis queridos hermanos, las lecturas de la Iglesia Católica de hoy nos traen un panorama que los cristianos vivieron miles de años atrás, frente al que yo me pregunto, ¿lo estaremos viviendo hoy?
Huían de Jerusalén, pero no dejan de difundir la fe, pues el Espíritu Santo confirmaba y apoya su tarea con signos y curaciones. Esto podemos verlo en Hechos 8.
Salían espíritus inmundos de muchos poseídos, muchos paralíticos y lisiados se curaban, se oraba por los fieles, se imponían las manos y se recibía el Espíritu Santo y la gente se llenaba de alegría.
Nuestro salmo 65 de hoy nos invita a alabar a Dios por sus maravillas en favor de los hombres, dentro de esas maravillas el darnos su salvación por los sacramentos.
El Señor los animaba en medio de la persecución por su fe, los incitaba a la perseverancia asistidos por el mismo Espíritu.
Es la carta 1 Pedro 3, la que nos invita a glorificar en nuestros corazones a Cristo, a estar siempre dispuestos a llevar esperanza a quienes la necesitan, pero con mansedumbre, respeto y en buena conciencia, cumpliendo con la voluntad de Dios y sin hacer el mal.
Cuando leemos el evangelio de hoy en Juan 14 observamos como las palabras de Jesús manifiestan un tono tranquilizador, prometiéndonos que, aunque se vaya no nos dejará huérfanos, ¿por qué? Porque nos enviará el Espíritu Santo prometido.
Cuales son las condiciones que Él nos pone:
Que lo amemos, que guardemos sus mandamientos y que reconozcamos la presencia del Espíritu Santo que vive en nosotros y está con nosotros. Nos promete incluso que, aunque el mundo no le este viendo, nosotros quienes actuamos conforme a su voluntad sí lo podremos ver y viviremos, entonces sabremos que Él está con su Padre, nosotros con Él y Él con nosotros.
Es tan sencillo nos dice el Señor, el que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.
Víctor Martinez te pregunta, ¿estas tu amando al Padre? ¿cómo? ¿guardando sus mandamientos? ¿recibiendo sus sacramentos? ¿amando al prójimo? ¿cómo estás tú amando al prójimo, a tu mismo Dios? ¿Qué tiempo a la semana estás dedicando a hacer obras de caridad? ¿Qué tanto de lo que produces estas destinando a la propagación de la Palabra de Dios? ¿A glorificarlo? ¿Cómo te estas comportando?
Pienso que cada cual debe hacer una introspección y profundizar en su corazón, revisar su relación con Dios y aprovechar además para recibir dentro de pocos días al mismo Espíritu Santo que Dios derramará una vez más en cada uno de los que actuemos conforme a Su Voluntad.
Gracias Matilde Farach por hacer posible que estas prédicas dominicales toquen corazones por el mundo entero. Bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



