Corea del Norte atacará con arma nuclear si peligra la vida de Kim Jong-un

PYONGYANG
Corea del Norte modificó su Constitución y endureció oficialmente su doctrina militar al establecer que podrá lanzar un ataque nuclear automático e inmediato si considera amenazada la vida del líder norcoreano, Kim Jong-un.
Las enmiendas fueron aprobadas por unanimidad durante la primera sesión de la XV Asamblea Popular Suprema celebrada en Pyongyang el pasado 22 de marzo, aunque los cambios no fueron divulgados públicamente hasta principios de mayo, según medios estatales norcoreanos.
La reforma modifica el artículo 3 de la Ley sobre la Política de Fuerzas Nucleares, donde ahora se establece que “si el sistema de mando y control de las fuerzas nucleares del Estado se ve amenazado por ataques de fuerzas hostiles, deberá lanzarse un ataque nuclear de forma automática e inmediata”.
Analistas internacionales consideran que esta disposición refuerza el principio de “respuesta preventiva” impulsado por el régimen norcoreano y consolida aún más el poder absoluto de Kim Jong-un sobre el arsenal nuclear del país.
Kim Jong-un concentra control absoluto del arsenal nuclear
Por primera vez, la Constitución norcoreana reconoce de manera explícita que el derecho exclusivo de ordenar el uso de armas nucleares corresponde únicamente al presidente del Consejo de Estado, cargo ocupado por Kim Jong-un.
La medida fortalece el papel del líder norcoreano como comandante supremo de las fuerzas estratégicas y elimina cualquier posibilidad de control colegiado o institucional sobre el uso del armamento nuclear.
Expertos en seguridad internacional interpretan esta decisión como una advertencia directa hacia Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, en medio del aumento de ejercicios militares conjuntos en la región y del deterioro de las relaciones diplomáticas en la península coreana.
Pyongyang elimina referencias a la reunificación
Las reformas constitucionales también introducen un cambio político de gran relevancia simbólica: por primera vez desaparecen de la Carta Magna las referencias a una eventual reunificación entre Corea del Norte y Corea del Sur.
La nueva redacción reconoce formalmente que ambos territorios permanecen divididos y pertenecen a sistemas políticos distintos, marcando un giro histórico en la narrativa oficial de Pyongyang.
En marzo pasado, Kim Jong-un calificó a Corea del Sur como “el Estado más hostil” y ordenó revisar completamente la política hacia Seúl, a la que acusó de actuar como “un puesto avanzado militar de Estados Unidos”.
Crece la tensión en Asia
Las modificaciones constitucionales se producen en un momento de creciente tensión militar en el noreste asiático. Durante los últimos meses, Corea del Norte ha incrementado sus pruebas de misiles balísticos y fortalecido su cooperación militar con Rusia y China.
Mientras tanto, Estados Unidos y Corea del Sur han respondido ampliando ejercicios militares conjuntos y reforzando sus sistemas de defensa antimisiles en la región.
Especialistas advierten que la nueva doctrina nuclear norcoreana incrementa el riesgo de una escalada militar accidental, debido a que cualquier amenaza percibida contra el liderazgo de Kim Jong-un podría activar una respuesta nuclear automática bajo las nuevas disposiciones legales aprobadas por Pyongyang.



