¿Quiénes pueden exhibir la bandera de la anticorrupción?

Por Augusto Álvarez
¡No, no puede ser! El Colegio Médico Dominicano (CMD) denunció un faltante de 60 millones de pesos en el fondo de pensiones de sus afiliados, una revelación que confirma que la corrupción no respeta profesiones, instituciones ni gremios.
Nada agregaremos a las denuncias formuladas por el gremio médico, salvo recordar que, cuando estallaron los cuestionamientos sobre presuntas irregularidades en el Seguro Nacional de Salud (SENASA), el CMD guardó un silencio que llamó la atención de muchos.
¿Acaso algunos de los suyos resultaron salpicados por aquella controversia?
Lo cierto es que la autoridad moral del gremio queda bajo escrutinio cuando es la propia institución la que admite la desaparición de recursos destinados a las pensiones de sus miembros.
Ahora los galenos revisan el retrovisor. Se anuncian auditorías y revisiones de las directivas pasadas para determinar quién o quiénes desviaron fondos que tenían un destino específico: garantizar la seguridad económica de médicos retirados.
Todo indica que será difícil ocultar responsabilidades. Incluso, uno de los aspirantes a dirigir el CMD ha dejado entrever que el monto faltante podría ser superior al inicialmente denunciado.
La pregunta queda sobre la mesa: si dentro de una institución llamada a defender la ética profesional aparecen sombras sobre el manejo de recursos, ¿quién puede levantar con credibilidad la bandera de la lucha contra la corrupción?
Y otra interrogante no menos importante: ¿existe algún vínculo o responsabilidad compartida entre el CMD y SENASA que deba ser aclarada ante la opinión pública?
La transparencia no puede ser selectiva. Debe comenzar por casa.



