Radiografía cruda: la frontera sur secuestrada
Del paraíso terrenal al refugio de bandas y cómo Haití exportó el infierno a Elías Piña
1. EL PARAÍSO QUE PERDIMOS
No hay fin de semana sin muertos. Asesinatos, tumbes, ajustes de cuentas y acciones propias del bajo mundo son el pan de cada día en la ruta El Cercado -Juan Santiago -Rancho La Guardia – Hondo Valle, Provincias San Juan y Elías Piña.
Años atrás, esas regiones eran paraíso terrenal: orden, paz, trabajos agrícolas y convivencia armoniosa. Allí era raro un acto de violencia. El campesino dormía con la puerta abierta. Hoy duerme con la escopeta cargada.
2. HAITÍ: LA FÁBRICA DEL CAOS
Se cree que la inestabilidad del vecino Haití convirtió la frontera sur en zona liberada. Se cruza y se trasiega a pie, sin problemas. Las montañas de Sierra de Bahoruco son autopistas sin peaje.
Esas zonas se convirtieron en refugios y establecimientos de bandas criminales con poderosas y modernas armas. Desde ahí activan sus acciones: tumbes de droga, sicariato, cuatrerismo y contrabando.
3. LA INTERNACIONAL DEL CRIMEN
Se habla de colombianos y hasta grupos chavistas-maduro que, desde Haití, «movían de todo» por las montañas fronterizas. Droga, armas, personas. La Sierra de Bahoruco es su corredor.
Haití no solo exporta migrantes. Exporta sicarios, tumbadores y estructuras criminales que se instalan en suelo dominicano porque aquí no hay Estado que los enfrente.
4. EL ESTADO ADVERTIDO: DENUNCIAS IGNORADAS
He sido un observador activo y he elevado múltiples denuncias formales ante el Gobierno dominicano. He solicitado intervención directa de órganos militares, policiales y de la Procuraduría General de la República para retomar el control de esas zonas.
Se pidió presencia militar, patrullaje permanente y acción judicial contra la delincuencia organizada, narcotráfico, crímenes atroces, violencia y contrabando. Hasta la fecha, la respuesta del Estado ha sido el silencio.

5. TESTIGO DE LA DESTRUCCIÓN: DÉCADAS DE TRABAJO ENTERRADAS
Recibo como observador independiente reportes serios y confiables diarios desde hace décadas de esas comunidades donde tuve grandes amigos e influencias.
He ayudado, he emprendido, he activado, he compartido en promoción humana, formación académica, generación de empleos, emprendurismo y préstamos para fomento agrícola y ganadero. También impulsé iniciativas en el área salud.
Construí paraíso y ahora veo el infierno. Vi campesinos hacerse técnicos, conuqueros volverse ganaderos, jóvenes ir a la universidad. Hoy esos mismos jóvenes emigran, los conucos están abandonados y las vacas se las roban para Haití.
6. EL PODER LUMPEN: CUANDO EL DELINCUENTE GOBIERNA
Hoy han surgido otros liderazgos. En los distintos partidos y entes oficiales han cohabitado y promovido los desechos sociales de esas comunidades.
Los lúmpenes, delincuentes y desadaptados sociales encontraron cobija y coexistencia con gobiernos locales y autoridades nacionales. Hoy tienen influencia y poder. Una desgracia.
La frontera sur ya no la controlan alcaldes ni gobernadores. La controlan los que debían estar presos.
7. OPERATIVO DE AYER: PANICO, BALAS Y DOBLE MORAL
Me reportan ayer la acción e intervención de las autoridades en puntos rojos de la ruta Juan Santiago – Las Tinajas – Hondo Valle. Hay pánico. Varios denuncian acciones violentas y represivas de policía y militares actuantes.
Algunos medios recogen denuncias grabadas en videos de comunitarios. Pero hoy me llama un ciudadano serio de allí y me dice con temor:
«Del grupo de denunciantes, hay varios delincuentes, del bajo mundo de las drogas, y de la violencia que ha traído decenas de muertos aquí, otrora pueblo pacífico y laborioso» (sic)
¿Quién es quién? Cuando el narco denuncia al policía y el policía reprime al narco, el pueblo queda en el medio.
CONCLUSIÓN: RD SECUESTRADA
Qué grave situación vive República Dominicana, con inseguridad y penetración exógena de esos males sociales. Perdimos el paraíso. Perdimos la frontera. Ahora estamos perdiendo la capacidad de distinguir al bueno del malo.
En Hondo Valle, Juan Santiago y El Cercado ya no manda el Código Penal. Manda el código del monte. El que tiene fusil y motor, pone la regla.
La Sierra de Bahoruco ya no da café. Da muertos. Y cada operativo sin inteligencia es gasolina para el próximo ajuste.
RD tiene dos opciones: recupera la frontera sur o la entrega.



