¿Se extinguieron los sindicatos? El vacío que dejó la caída del liderazgo obrero

Por Augusto Álvarez
¿Qué pasó con los líderes sindicales formados durante los últimos 20 años? ¿Desaparecieron o simplemente fueron absorbidos por el sistema?
Las organizaciones de trabajadores, creadas para luchar por reivindicaciones sociales y laborales, parecen haberse extinguido o quedar atrapadas bajo la influencia del poder político y económico.
El poder de los trabajadores organizados comenzó a ser desmontado desde la década de los años 70. Sindicatos históricos como el del Central Romana, Unachosin, Sitracode y los Telefónicos fueron de los primeros en sucumbir ante las presiones del sistema.
Hoy surge una pregunta inevitable: ¿cómo fabricar sustitutos de figuras como Francisco Antonio Santos, Julio de Peña Valdez y otros dirigentes que enfrentaron persecución y sacrificaron sus vidas en defensa de la clase trabajadora?
La realidad es que prácticamente no existen líderes sindicales con la fuerza y el nivel de compromiso de antes. Muchos de los que intentaron heredar esa tradición terminaron derrotados por el poder político, económico o por la indiferencia social.
Y como suele decirse en el vecindario: “a falta de pan, casabe”. De ahí nacieron los llamados comités de luchas populares, grupos que intentan levantar la voz cuando “el pueblo se queja en versos” y las organizaciones tradicionales guardan silencio.
En un trabajo anterior sobre el aumento de los pasajes, pese a los subsidios otorgados al transporte público, un amigo de San Francisco de Macorís nos comentó que el 81 por ciento de los transportistas posee bonos de gas… y el Gobierno lo sabe.
La pregunta sigue en el aire: ¿quién defenderá ahora al trabajador común cuando los sindicatos dejaron de rugir?



