¡Los Cerveceros se bebieron a Tampa! Picaron delante en la Serie Mundial

Milwaukee salió con el bate encendido, aguantó el susto del noveno y le dio a los Rays una probadita de lo que viene: 3-2 en el primer pleito del Clásico de Otoño.
MILWAUKEE
Allí no estaban esperando que comenzara el juego para celebrar. Desde las 9:00 de la mañana, los fanáticos de Milwaukee ya estaban llegando al American Family Field con sus salchichas, sus cervezas, sus camisetas azules y amarillas y, sobre todo, con una fe enorme en sus Cerveceros.
Y los muchachos no les quedaron mal.
Los Cerveceros no esperaron a emborracharse para poner a Tampa a dar tumbos.
Desde el mismo primer episodio sacaron el bate, fabricaron dos carreras y después se dedicaron a defenderlas como quien protege el último trago de cerveza en una fiesta.
Milwaukee derrotó 3-2 a los Rays de Tampa Bay en el primer partido de la Serie Mundial 2026 y tomó ventaja de 1-0 en el Clásico de Otoño. Fue, además, el primer partido de Serie Mundial disputado en Milwaukee desde 1982.
Yelich prendió la fiesta
Christian Yelich, el capitán de Milwaukee, no esperó mucho para poner a la gente de pie.
En el primer episodio conectó un triple productor que llevó al venezolano Jackson Chourio hasta el plato. Y poco después apareció otro venezolano, William Contreras, con un sencillo que permitió a Yelich anotar la segunda carrera.
Dos carreras de entrada.
¡A Tampa le dieron la bienvenida sin mucha ceremonia!
Pero los Rays no se fueron a dormir.
El mexicano Jonathan Aranda consiguió uno de los primeros imparables del partido y terminó anotando la primera carrera de Tampa en el cuarto episodio, remolcado por rodado de Liam Hicks.
Y ahí comenzó otro juego.
El brazo que tiró fuego
Jacob Misiorowski fue una de las grandes figuras de Milwaukee.
El derecho lanzó cinco entradas, permitió una carrera y cuatro imparables, y llegó a lanzar una recta de 103.5 millas por hora, la más rápida registrada en la historia de la Serie Mundial durante la era del seguimiento de pitcheos.
Eso no era una pelota: era una piedra con licencia para matar.
Pero Tampa tenía sus propios cañoneros.
¡Caminero puso a sonar el bate dominicano!
Y aquí entra uno de los nombres que más nos interesan a los dominicanos: Junior Caminero.
El antesalista dominicano no produjo carreras, pero dejó claro que su bate estaba vivo. En el cuarto episodio descargó un doblete contra Misiorowski que salió disparado a 112.7 millas por hora. Fue una de las conexiones más fuertes del partido.
Caminero terminó de 1-3, pero su batazo fue una advertencia. Ese muchacho no llegó a la Serie Mundial a mirar.
En el noveno episodio volvió a meterse en el medio del lío. Recibió boleto y terminó en segunda después de una jugada de doble robo ejecutada por Tampa junto a Chandler Simpson.
Mateo puso la carrera del susto
Otro dominicano, Jorge Mateo, también apareció cuando el partido estaba que cortaba el aire.
Mateo entró como corredor emergente en el noveno y terminó anotando la segunda carrera de Tampa con un rodado de Liam Hicks.
Los Rays pusieron corredores en circulación y, de repente, Milwaukee estaba viendo fantasmas.
¡El muerto se les estaba levantando en el noveno!
Pero Trevor Megill respiró profundo y terminó ponchando a Jonny DeLuca para apagar el incendio y darle a Milwaukee su primera victoria de la Serie Mundial.
Contreras fue el hombre detrás del plato
Si hubo un jugador que merece una reverencia en Milwaukee, ese fue el venezolano William Contreras.
No solamente produjo una carrera con su bate. Detrás del plato fue una pesadilla para Tampa.
Contreras sacó a dos corredores intentando robar, incluyendo a Víctor Mesa Jr., y fue una pieza fundamental para que Milwaukee pudiera contener la velocidad de los Rays. El propio dirigente Pat Murphy destacó su actuación.
Y Jackson Chourio tampoco se quedó atrás.
El joven venezolano produjo la tercera carrera de Milwaukee con un sencillo en el séptimo episodio, después de que Cooper Pratt llegara a posición de anotar.
Venezuela puso la candela; Milwaukee puso la cerveza.
¿Y los otros dominicanos?
La República Dominicana tiene cinco representantes en esta Serie Mundial: Junior Caminero, Freddy Peralta y Jorge Mateo con Tampa Bay; Gary Sánchez y Abner Uribe con Milwaukee.
En este primer partido, Caminero fue el más visible con su batazo de 112.7 millas por hora y Mateo apareció en el momento de mayor presión para anotar la segunda carrera de Tampa.
Freddy Peralta, uno de los principales brazos dominicanos de los Rays y ganador del MVP de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, quedó reservado para el Juego 3.
Por Milwaukee, Abner Uribe trabajó en el relevo y fue parte de una combinación de bullpen que mantuvo a Tampa controlado durante tres entradas, permitiendo apenas un imparable y ponchando a cinco bateadores entre él y Aaron Ashby.
Gary Sánchez, por su parte, forma parte del roster de Milwaukee como receptor de respaldo de William Contreras.
Tampa tuvo la puerta abierta… pero no pudo entrar
El noveno episodio fue una película.
Los Rays llenaron las bases y una jugada que inicialmente parecía una doble matanza que terminaba el partido fue enviada a revisión. La repetición mostró que el campocorto Cooper Pratt tenía el pie fuera de la almohadilla, por lo que la jugada fue revertida y Tampa consiguió otra carrera.
De repente, el partido estaba 3-2, con corredores en segunda y tercera y dos outs.
¡Se prendió el rancho! Pero Megill no se asustó.
Jonny DeLuca llegó al plato y el cerrador de Milwaukee lo mandó a sentarse con un ponche.
Ahora sí: ¡Se acabó la chercha!
Los Cerveceros se bebieron el primer trago de la Serie Mundial.
Milwaukee 3, Tampa Bay 2.
Y la fiesta que comenzó a las 9:00 de la mañana terminó muchas horas después con los Cerveceros celebrando una victoria que los coloca a mitad de camino de una corona que ninguna de estas dos franquicias ha podido conquistar.
Primer golpe para Milwaukee. Y Tampa tiene que despertar rápido, porque el segundo trago puede venir todavía más fuerte.



