EE.UU. bloquea petrolero ruso con combustible para Cuba
Agrava la crisis energética en la isla

CUBA
Estados Unidos impidió el ingreso a aguas cercanas de Cuba del petrolero ruso Universal, que transportaba alrededor de 270.000 barriles de gasóleo destinados a aliviar la profunda crisis energética que atraviesa la isla.
Según reportes de seguimiento marítimo y fuentes del sector naviero, el buque fue advertido por autoridades estadounidenses de que podría ser interceptado si continuaba rumbo a territorio cubano.
El petrolero, que figura bajo sanciones occidentales, se vio obligado a modificar su ruta y alejarse del Caribe tras permanecer varios días navegando en las proximidades del Atlántico occidental.
A mediados de abril, la embarcación redujo velocidad y quedó prácticamente detenida a unos 1.600 kilómetros de la costa cubana, permaneciendo desde entonces a la deriva mientras esperaba nuevas instrucciones operativas y diplomáticas.
Datos recientes de plataformas de monitoreo marítimo muestran que el Universal retomó lentamente la navegación, aunque ya no con rumbo a Cuba.
Actualmente, el barco avanza hacia el Atlántico sur y su destino aparece registrado como “PENDIENTE DE DETERMINACIÓN”, una designación utilizada habitualmente cuando las tripulaciones esperan autorización política o comercial para definir un nuevo puerto de descarga.
La situación supone un nuevo golpe para el sistema energético cubano, que atraviesa una de sus peores crisis de abastecimiento en décadas.
Desde enero de 2026, la isla enfrenta apagones masivos, paralización parcial del transporte y severas restricciones industriales debido a la escasez de combustible. Expertos energéticos señalan que las reservas estratégicas de diésel y crudo de Cuba se encuentran en niveles críticamente bajos.
La presión estadounidense se intensificó a finales de enero de 2026, cuando el presidente Donald Trump declaró a Cuba como una “amenaza para la seguridad nacional” y anunció un endurecimiento del embargo energético contra La Habana. La nueva política incluyó advertencias de sanciones secundarias contra cualquier país, empresa o naviera que suministrara petróleo o derivados a la isla.
Desde la entrada en vigor de esas medidas, muy pocos cargamentos han logrado llegar a puertos cubanos. Hasta el momento, solo el petrolero ruso Anatoly Kolodkin consiguió descargar combustible en Cuba, transportando aproximadamente 100.000 toneladas de crudo, después de que Washington autorizara temporalmente una excepción especial bajo fuertes controles.
Analistas internacionales consideran que el bloqueo indirecto al Universal refleja un endurecimiento de la estrategia estadounidense para aislar energéticamente a Cuba y limitar el apoyo logístico ruso en el Caribe. Moscú, por su parte, ha denunciado repetidamente las sanciones como “medidas ilegales de presión económica” y ha prometido continuar respaldando a sus aliados estratégicos.
Mientras tanto, el gobierno cubano intenta contener el impacto social de la crisis energética mediante planes de racionamiento, reducción del consumo estatal y negociaciones urgentes con socios internacionales.
Sin embargo, la incertidumbre sobre futuros suministros amenaza con profundizar aún más la situación económica y social en la isla.
El Comando Sur de EEUU confirmó ataque contra un buque
El Comando Sur de Estados Unidos informó sobre la realización de un “ataque cinético letal” contra una embarcación en el Pacífico Oriental, presuntamente vinculada al narcotráfico y a una organización considerada terrorista por Washington.
La operación fue ejecutada el 26 de mayo de 2026 por fuerzas de la Fuerza de Tarea Conjunta “Lanza del Sur”, bajo el mando del general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur estadounidense.
Según el comunicado oficial, labores de inteligencia detectaron que la embarcación operaba en rutas utilizadas habitualmente para el tráfico ilegal de drogas y otras actividades ilícitas.
El ataque dejó dos personas muertas, clasificadas por el ejército estadounidense como “narcoterroristas”. Tras la operación, la Guardia Costera de Estados Unidos activó protocolos de búsqueda y rescate para localizar posibles supervivientes. Ningún militar estadounidense resultó herido.
La operación forma parte de la campaña regional “Lanza del Sur”, iniciada en septiembre de 2025 para combatir redes de narcotráfico y financiamiento del terrorismo en el Caribe y el Pacífico.
Hasta finales de mayo de 2026, alrededor de 60 embarcaciones habrían sido atacadas dentro de esta operación, con un saldo estimado cercano a 200 fallecidos, según diversas fuentes.
La campaña ha generado críticas de organizaciones de derechos humanos, que cuestionan la legalidad de algunos ataques y advierten sobre posibles ejecuciones extrajudiciales por falta de pruebas públicas concluyentes.



