La guerra se recrudece y golpea puertos, ciudades y fábricas
Rusia y Ucrania intensifican los bombardeos sobre infraestructura estratégica, puertos, almacenes y centros logísticos, mientras ambos bandos elevan la presión militar y política en un conflicto que sigue escalando.

Rusia golpea el puerto de Odesa
EUROPA
Las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron durante la madrugada un ataque combinado con misiles de crucero y drones Geranium contra infraestructura militar y logística de Ucrania, teniendo como principal objetivo el puerto de Odesa, considerado uno de los centros estratégicos para las exportaciones ucranianas por el mar Negro.
De acuerdo con reportes procedentes de la zona, varias explosiones sacudieron la ciudad durante varias horas, provocando daños en instalaciones portuarias utilizadas para operaciones logísticas y de transporte marítimo.
Hasta el momento, las autoridades ucranianas continúan evaluando el alcance de los daños.
Kiev denuncia ataques contra buques
Mientras tanto, Ucrania informó que durante la misma noche fueron atacados 13 buques que navegaban en los mares Negro y de Azov.
Según las autoridades ucranianas, entre las embarcaciones afectadas figuran un petrolero, diez graneleros y dos remolcadores.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso no ha confirmado oficialmente esos daños, aunque Moscú endureció las normas de navegación hacia los puertos de Azov y Kavkaz, restringiendo el fondeo de embarcaciones fuera de zonas protegidas por sistemas de defensa aérea.
Drones impactan instalaciones rusas
La guerra también volvió a golpear territorio ruso.
Las autoridades de la región de Bryansk informaron que drones ucranianos atacaron instalaciones del grupo agroindustrial Miratorg, provocando daños en edificios de producción y dejando varios heridos.
Uno de los ataques alcanzó un centro logístico y otro impactó un camión de transporte de alimentos durante labores de descarga.
Según el gobernador interino de la región, las defensas antiaéreas derribaron 63 drones en las últimas 24 horas.
Estado de emergencia
Otro ataque con drones obligó a las autoridades rusas a declarar el estado de emergencia en la ciudad de Nevinnomyssk, donde un complejo de almacenes sufrió un incendio de grandes proporciones.
El siniestro dejó cinco personas heridas y obligó a desplegar decenas de unidades de rescate y bomberos para controlar las llamas.
Las autoridades monitorean además la calidad del aire mientras continúan las labores de evaluación de daños.
Millonarias pérdidas en Kiev
Empresas ucranianas comenzaron a cuantificar los daños ocasionados por un reciente ataque ruso contra instalaciones logísticas en las afueras de Kiev.
Entre las compañías afectadas figuran Winetime, Global Spirits y la editorial Knygolav, cuyos almacenes fueron destruidos por los bombardeos.
Los primeros balances indican pérdidas valoradas entre 30 y 300 millones de grivnas por empresa, además de la destrucción de cerca de 250 mil libros, medicamentos, ayuda humanitaria y mercancías destinadas al comercio y la restauración.
Lavrov acusa directamente a Washington
En el plano diplomático, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, elevó nuevamente el tono contra Estados Unidos.
El canciller aseguró que Washington participa de forma directa en los ataques ucranianos sobre territorio ruso mediante el suministro de inteligencia satelital, asistencia técnica y apoyo para la planificación de operaciones militares.
Hasta el momento, la Casa Blanca mantiene su posición oficial de que Estados Unidos respalda a Ucrania, pero no participa directamente en acciones ofensivas contra territorio ruso.
Zelenski reorganiza el alto mando
En medio de la intensificación de los combates, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski anunció una nueva reestructuración de la cúpula militar.
El general de división Ihor Skibiuk fue designado como nuevo jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania, sustituyendo a Anatoliy Gnatov.
La decisión forma parte de una reorganización impulsada tras recientes cambios en el mando militar, con el objetivo de fortalecer la planificación estratégica y estabilizar los sectores más comprometidos del frente.
Guerra entra en fase peligrosa
La guerra entra en una fase cada vez más peligrosa.
Los ataques ya no se limitan a posiciones militares, sino que alcanzan puertos, centros logísticos, industrias, almacenes, infraestructura energética y rutas comerciales fundamentales para ambas economías.
Mientras Rusia busca debilitar la capacidad logística de Ucrania, Kiev intenta aumentar el costo de la guerra llevando los ataques cada vez más dentro del territorio ruso.
Al mismo tiempo, el cruce de acusaciones entre Moscú y Washington incrementa el riesgo de una confrontación aún más amplia entre Rusia y la OTAN, en un conflicto que, lejos de acercarse a una solución negociada, sigue escalando tanto en intensidad militar como en tensión geopolítica.



